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Angela Tihista
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31.01.2007 |
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Tras la "retrasada "llegada del invierno a la península surgen las mismas críticas a las administraciones locales que se plantean cada temporada. En los medios de comunicación no se habla de otra cosa que del caos circulatorio en las ciudades, los accidentes de tráfico en las carreteras, la incomunicación de pueblos enteros,... En las noticias aparecen ciudadanos quejandose de la falta de pan en sus municipios y haciendo comparaciones (las cuales siempre son odiosas) con el norte de Europa: "Esto en Europa no pasa" .
Y yo me planteo ¿realmente la culpa de todo la tienen las pequeñas Administraciones, que dedican todos sus esfuerzos a paliar dichas situaciones? ¿Se puede sobrevivir sin comer pan durante una semana? ¿Acaso esos municipios del norte de Europa no están precisamente más acostumbrados y equipados para sobrellevar este tipo de situaciones? Sin duda el hecho de que en las ciudades del norte de Europa se construyan túneles subterraneos para poder ir de compras es algo que facilita la vida diaria a esos ciudadanos que pasan meses sin superar los 0 grados de temperatura. ¿No tendríamos todos que hacer un pequeño ejercicio de reflexión? Está claro que hay situaciones que son muy complicadas de salvar, como las casas aisladas y la falta de electricidad en los municipios que han sufrido el desplome de los cables. Pero acaso no tenemos suficiente información a nuestro alcance como para prever que por ejemplo en estos días es probable que un consumo de electricidad superior a lo normal, pueda acarrear ciertos problemas de abastecimiento (como ocurre en verano con los aires acondicionados) o que no es el mejor día para coger el coche e ir a comprar el pan a la vuelta de la esquina.
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