¿Fiscalización fallida? (I)

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¿Fiscalización fallida? (I)

Considerar la idea del fracaso en la fiscalización, y por ende, en la Entidad de Fiscalización Superior (EFS) es inaceptable. Más aún, concebir que la auditoría pública no cumpla con su función. Esto, derivado del actual modelo de fiscalización que establece la Organización Internacional de Entidades Fiscalizadoras Superiores (INTOSAI) al afirmar en cuanto a la lucha contra la corrupción, “está cumpliendo con su responsabilidad” . De tal forma, que el discurso sobre la fiscalización, solamente, se centra en los éxitos y logros.  Como desde octubre del año 2003, con motivo del 50 aniversario de la INTOSAI en donde el discurso inaugural de su Presidente del Comité Directivo, afirmó “La comunidad fiscalizadora internacional se unirá a mí en considerar que este año histórico en la vida de la INTOSAI es un hito que augura otros 50 años de éxito” .

Y en su reciente Congreso, celebrado en Johannesburgo en noviembre del 2010, no solamente se constituyó como tema principal: el Valor y beneficios de las EFS, si no que además se aprobó un Grupo de Trabajo para desarrollar herramientas adecuadas para su evaluación. El trabajo deberá de presentarse en el próximo Congreso a celebrarse en el año 2013. Lo que demuestra la afirmación del Director de la Unidad de Evaluación de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación en México, “no hay una investigación organizada y técnicamente rigurosa que demuestre en forma agregada y a detalle los efectos de la fiscalización en la gestión pública” .

Y así, el sentido en el pensamiento de la fiscalización se dirige a determinar las herramientas que permitan evaluar el valor y beneficios en las Entidades de Fiscalización, cuando en: ciudades europeas se acrecientan y expanden las huelgas y protestas callejeras en contra de las políticas gubernamentales de austeridad; las cuentas públicas en muchos países muestran déficits altísimos; se conoce el falseamiento en las cuentas públicas; el jefe del Fondo Monetario  Internacional Dominique Strauss-Kahn, señala “La situación en Europa sigue siendo problemática y el futuro es más incierto que nunca” ; el Índice de Percepción de Corrupción 2010 de Transparencia Internacional informa que de los 178 países encuestados casi las tres cuartas partes estuvieron debajo del índice de 5 en una escala del cero para el más corrupto y 10 para el más limpio, y el Barómetro Global de Corrupción de la misma Institución indica que en todo el mundo se percibe que los niveles de corrupción han aumentado en los últimos tres años. Luego entonces, ¿Cómo afirmar que se  ha cumplido?

Pero, ¿Por qué nadie o casi nadie han analizado el fracaso de la auditoria? Por lo que, la hipótesis a desarrollar: Si la fiscalización resulta fallida en razón proporcional al incumplimiento de su herramienta fundamental. Y el empiezo (de poner piezas) parte del reconocimiento, que el mayor obstáculo para lograr una auténtica fiscalización, se encuentra al interior de su discurso y conceptualización. Tal como lo expresa, el Rector de la Universidad de Ciencias Económicas y Administración Pública de Budapest y ex-Ministro de Asuntos Económicos de Hungría, en su intervención con motivo del 50 aniversario de la INTOSAI, al decir “La tarea principal de las EFS consiste en promover la seguridad en el funcionamiento de las instituciones. Y por el contrario, un principio económico básico afirma que la incertidumbre provoca costes considerables y, además, distorsiona la estructura de la utilización de recursos, lo cual entorpece aún más, le eficiencia económica” . Sin embargo, extrapolar un principio económico al mundo de la fiscalización, cuando “Ferenc Gyurcsány, primer ministro húngaro mintió sobre la situación real de la economía” , no obstante un año antes, el Presidente de la INTOSAI y Presidente de la Oficina Estatal de Auditoría de Hungría, afirmó “las actividades de la Oficina Estatal de Auditoría fueron clasificadas por la Unión Europea (UE) como cumpliendo con los requerimientos establecidos” . Pero años más tarde, “El Gobierno de Hungría admitió que el Ejecutivo anterior falseo las cuentas públicas del país” . Y en Grecia también se falsearon las cuentas públicas, pero el fracaso de la fiscalización en Grecia y Hungría no generó el correspondiente estudio y análisis en los congresos trianuales de la INTOSAI, ni tampoco se sabe, en qué forma acudió “a ayudar a sus miembros a desarrollar soluciones innovadoras”, tal como lo expresa en su documento básico “La INTOSAI de un Vistazo”. Más bien se percibe que, en la fiscalización los errores o debilidades se manejan con total discreción; no obstante que el engaño en las cuentas públicas en Grecia “fue el tema de conversación de todo el país el año pasado” . Por lo que, ¿Cuál es el valor y beneficio de las Entidades de Fiscalización en Grecia y Hungría? O ¿Tiene valor la fiscalización cuando en el 75% de los países son reprobados según el IPC 2010?

¿Y el sector privado? La debacle comenzó con Enron, cuando miles de inversionistas confiaron en los estados financieros auditados por Arthur Andersen y resultaron engañados. Worldcom admitió fraude contable. Xerox infló sus ganancias. Madoff defraudo un monto cinco veces superior a Worldcom o Enron, estimado en 61,000 millones de dólares. Ernst&Young ocultó 50 mil millones de dólares de activos insolventes en los estados financieros de Lehman Brothers, originando el detonador de la crisis financiera global. Y PricewaterhouseCoopers tuvo que suspender sus auditorías en la petrolera rusa Yukos de manera sospechosa. ¿Y cómo reaccionaron las firmas auditoras? En el caso de Worldcom, “Andersen se ha apresurado a emitir un comunicado afirmando que su trabajo estuvo dentro de los estándares profesionales, y que Worldcom le ocultó información clave” (BBCmundo.com, 26 de junio de 2002). En Xerox, “KPMG hizo ayer un comunicado en el que expresaba su confianza en el trabajo hecho en la empresa, tenemos la convicción de que las que auditamos en mayo de 2001, incluidas las reformulaciones de las cuentas desde 1997 fueron presentadas de acuerdo con los principios de contabilidad generalmente aceptados” . Y Ernst&Young, tendrá que responder a la demanda interpuesta por el Fiscal General de Nueva York, Andrew Cuomo, por haber ayudado a Lehman Brothers a maquillar su balance de cuentas y ocultar los problemas económicos que la financiera tenía antes de entrar en bancarrota, “Cuomo afirma que la auditora estaba totalmente al corriente de las transacciones fraudulentas de Lehman, aprobó su uso y dio opiniones favorables de la empresa cada año desde 2001 hasta 2007” . Y la dimensión de la crisis en la auditoría, se encuentra en “El 91% de las empresas más grandes del mundo utilizan una de las cuatro firmas de auditoría más grandes. Las cuatro son Deloitte, PricewaterhouseCoopers, KPMG, y Ernst&Young” . Antes, eran las “Big Five” con Andersen, y tal parece que pronto  serán tres. La tendencia sería clara, la desaparición de las grandes firmas de auditoría. Pero con ello no desaparece a las miles de empresas que demandan el engaño y ocultamiento de su realidad. Porque, si Arthur Andersen en Enron y Worldcom, y Ernest&Young en Lehman Brothers, demostraron que la auditoría no es independiente ni objetiva, y que por el contrario, su ‘prestigio’ sirvió para engañar. Luego ¿cómo no considerar que el comportamiento en otras relaciones de cliente-auditor sea igual? Pero en tanto, el Presidente del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas de España (ICAC), dice “Hoy día el auditor es un pilar del sistema empresarial y un baluarte de los sistemas financieros y de mercados de capitales” . Por lo tanto, si el pensamiento de la fiscalización afirma, el cumplimiento de la auditoría para generar la seguridad en las instituciones, y en consecuencia, la credibilidad de la sociedad, cabe reflexionar, si no se está logrando precisamente lo contrario.

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