INTOSAI: Culto superfluo a la Independencia (III)

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INTOSAI: Culto superfluo a la Independencia (III)

Luego:

¿Cómo pretende la Intosai generar credibilidad y confianza cuando promueve una independencia y objetividad que no es?

Porque parecer es asumir determinada apariencia, que parece y no es, y la apariencia nos remite al fingimiento, la simulación y al engaño. Y el Código de Ética de la Intosai, en el capítulo 2, dice “La integridad puede medirse en función de lo que es correcto y justo. La integridad exige que los auditores se ajusten tanto a la forma al espíritu de las normas de auditoría y de ética”. Luego entonces, ¿Es correcto y justo que los auditores y las EFS aparenten o simulen la independencia u objetividad?

En el fondo, la indeterminación conceptual en las nociones básicas de la auditoría pública o fiscalización-independencia y objetividad- al situarlas en el campo de la ética (deber ser) o en la psicología (atributos) tal como  en, “La objetividad e independencia del auditor son requisitos tratados en nuestras normas. Uno de los propósitos de las Normas para el ejercicio profesional de la Auditoría Interna es el de definir los principios básicos que representen el ejercicio de la auditoría interna tal como este debería ser, y el de proveer un marco para ejercer y promover un amplio rango de actividades de auditoría interna de valor agregado. Para el cumplimiento de estos propósitos las normas requieres que los auditores internos tengan entre sus atributos el ser independientes y objetivos”[14], y “El artículo 8 contiene el régimen del deber de independencia que han de observar los auditores de cuentas en el ejercicio de su actividad, el cual se basa por una parte en la enunciación de un principio general de independencia que obliga a todo auditor a abstenerse de actuar cuando pudiera verse comprometida su objetividad en relación a la información económica financiera a auditar”[15]. Véase la frase, ‘un principio de independencia que obliga al auditor a abstener cuando se viera comprometida su objetividad’. Lo anterior, es la concepción que prevalece en el mundo de la fiscalización, una objetividad que se encuentra, en sí, en el auditor, es decir, en el sujeto. Pero en la ciencia, la objetividad es una cualidad de lo objetivo, que pertenece o es relativo al objeto, independiente de las formas de pensar o de sentir de los sujetos. Y no obstante que en la Declaración de Lima, se recomienda “Los métodos de control deben adaptarse continuamente a los progresos de las ciencias” (art. 13, 3). La ciencia se encuentra ausente en el desarrollo del pensamiento de la Intosai.

El asunto de la independencia, y por ende, el de la objetividad es que no se ha asumido como un problema, en tanto la Intosai ha partido del supuesto que sus principios y valores que guían la labor cotidiana de los auditores, ignora cómo se logra la independencia, y en lo fundamental, cómo se demuestra que una auditoría en lo concreto cumple con la independencia y objetividad. Lo anterior explica la crisis de la auditoría pública y de las Entidades de Fiscalización Superior, pero su ortodoxia continua repitiendo el dogma, no obstante las debilidades en sus principios, derivado de la ausencia de un debate abierto y la promoción de una cultura democrática al interior de la Intosai y en las EFS, mientras el costo de la incompetencia la siguen pagando los pueblos, como Hungría, que en el fervor del 50 aniversario de la Intosai, el Dr. Árpad Kovács, Presidente de la Oficina de Auditoría del Estado de Hungría y Presidente de la Intosai, en el discurso de apertura, afirmó “el trabajo y el funcionamiento de la EFS pueden ejercer una influencia significativa y decisiva sobre la gestión de las finanzas públicas y la protección del dinero de los contribuyentes en el país en cuestión”[16], cuando más tarde se conoció que se habían falseado las cuentas públicas durante la gestión del Dr. Kovács, claro, cumplió con el pensamiento de la Intosai, de aparentar la independencia y de simular que cumplía con el pueblo de Hungría. Por esto, y muchos ejemplos que ocurren en las Entidades de Fiscalización de Superior, declaremos que el culto superfluo a la independencia y su Carta Magna… ¡Han muerto! Y dejemos para la historia de la fiscalización su intento fallido, pero para nuestro presente, incorporemos la ciencia a la investigación de la auditoría pública, y quizá un día próximo, se demuestre o no, de manera clara y objetiva, la independencia en cada una de las auditorías. La independencia en las EFS no es una entelequia, es una aspiración a lograr cada día, que se logra a través de la determinación conceptual y de su método, sujeto al escrutinio y a la crítica permanente de la sociedad.

[14] Rios, Gustavo. Objetividad e Independencia del Auditor. Normaria. Boletín de la Comisión de Normas y Asuntos Profesionales del Instituto de Auditores Internos de Argentina, No. 1, enero de 2003.
[15] Nueva Ley de Auditoría de Cuentas. Ley 12/2010, de 30 de junio. BOE, No. 159, Sec.1, p. 57589.
[16] Discurso de Apertura. INTOSAI:  primeros 50 años.www.intosai.org, p. 142.

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