La auditoría en tiempos del coronavirus

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En el empiezo (de poner piezas) la idea de relacionar la auditoría con la situación  inédita que vivimos pareciera inútil. Dado que en el pensamiento de la auditoría, y por ende, de la fiscalización, la auditoría está más allá de lo social. Al empoderarse como técnica. Y declarar como suyo, la independencia como principio, basada en la verificación y cumplimiento de números, registros, procedimientos y normatividades, con el fin de expresar una opinión o evaluación. Pero ante el problema sanitario que se enfrenta y la incertidumbre económica, los organismos e instituciones de control y fiscalización, cierran sus puertas, permanecen calladas. Tal como si fuera justificable hacer lo que todos hacen, distanciarse y aislarse en cumplimiento con el objetivo de sanidad.

Pero ante la caída de los Bolsas, de los precios del petróleo, de la actividad económica y en este escenario de pandemia, lo que se ha producido es:

¡La tormenta perfecta!

Aunque algunos creen que será un susto pasajero, un simple revolcón, debiendo aprovechar la crisis para convertirla en un área de oportunidad, y en consecuencia se afirma «aprovechemos la lección para prepararnos para un futuro mejor». Pero, ¿cuál lección? Si no se ha mostrado cuáles son los errores y cómo proceder a corregirlos.

O… ¿hemos aprendido?

Sí, la auditoría ha surgido tardíamente en 1886 cuando el estado de Nueva York reconoce por primera vez su competencia y normatividad. Pero 43 años más tarde, en 1929 se presenta el crack de la bolsa originando una contracción económica que se extendió a lo largo de los años 30. Y como consecuencia las autoridades establecieron la obligación de auditar los estados financieros de las sociedades que cotizaban en la Bolsa. Así empezó a exigirse la independencia en la práctica del control y evaluación.

Y durante décadas todo parecía perfecto para la auditoría y fiscalización, hasta el diciembre de 2001 que Enron se declaró en quiebra exhibiendo a Arthur Andersen, una de las 5 auditoras más importantes del mundo que desapareció por su falta de integridad. Promulgándose leyes y normatividades para contra restar los riesgos de auditores que pudieran incurrir en la falta de imparcialidad.

Pero el 15 de abril de 2008, el gigante bancario Lehman Brothers provocó el pánico y desencadenó la mayor crisis desde 1929. Y aunque su auditora, Ernest&Young fue demandada por ayudar a esconder los riesgos financieros del banco, salió airosa para continuar cometiendo otras irregularidades similares, y paradójicamente, seguir indemne. Y los casos sospechosos de firmas de auditores son múltiples. Por ejemplo, se acusó a PwC (uno del Big Four) de auditar el Banco Popular durante 30 años sin encontrar problemas (PwC ayudó a BBVA a hacer el informe que valoró el Popular con pérdidas, elpais.com, 10 de mayo de 2018). Y sí, la lista es enorme.

Pero no obstante la auditoría no fue llevada al banquillo de los acusados. Y las firmas de auditoría aunque se quejan de la disminución de sus ingresos, siguen gozando de buena credibilidad, al continuar imponiendo la agenda en los asuntos de la auditoría y fiscalización.

Hasta que llegó el 2020. Y la crisis sanitaria ha destapado la crisis, pero los órganos de control y fiscalización se muestran ajenos, distantes, tal si no tuvieran responsabilidad. Y ciertamente el origen del virus no es asunto de la auditoría y fiscalización, pero sí los efectos en la actividad administrativa, económica, fiscal y social.

Ante una paralización en los municipios y la gestión pública. No, no se vale que cierren y esperen que se reanude la vida normal. Porque después de esta pandemia, nada seguirá igual.

3 Comentarios

  1. Permítanme compartir lo siguiente: «Si los poderes actualmente presentes en occidente se revelan incapaces de controlar la tragedia que está comenzando, todas las estructuras de poder, todos los fundamentos ideológicos de la autoridad entrarán en crisis para luego ser reemplazados por un nuevo modelo fundado en otro tipo de autoridad y por la confianza en otro sistema de valores» (Jacques Attali, consejero de Francois Mitterrand, SDP Noticias).

    ¿Y el modelo de auditoría pública o privada seguirá indemne…?

  2. Buenas tardes D. Mario, mi nombre es Ignacio y estoy realizando el Master Universitario de Auditoría de Cuentas en la Universidad de Murcia. Ya me encuentro en la etapa final del postgrado y estoy realizando mi TFM titulado «consecuencias de la crisis del Covid-19 en la auditoría de estados financieros del ejercicio 2019». Me gustaría incluir una conclusión en la que se discuta el futuro de la auditoría y quería saber su opinión sobre dicho asunto. ¿Usted cree que una gestión adecuada del riesgo podría haber mitigado el impacto en el tejido económico en las empresas más afectadas?
    Buenas tardes. Un saludo cordial.

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