¿Por qué la Auditoría Superior carece de rumbo?

0

¿Por qué la Auditoría Superior carece de rumbo?Michoacán, es un estado de la república en México, que actualmente padece de inseguridad, violencia, y sobre todo, corrupción. Sin embargo, ante la debilidad de las instituciones, el problema de la Fiscalización pareciera un asunto aparte, tanto en la concepción que ha permeado al Poder Ejecutivo Estatal como al Congreso de la entidad. Por tal motivo, este escrito intenta llamar la atención que, la problemática de la debilidad institucional se encuentra en razón proporcional con la deficiencia en la Fiscalización.

En apariencia, la aprobación del nuevo Reglamento para la Auditoría Superior de Michoacán (ASM) y la Convocatoria para solicitar personal para cubrir plazas de auditores han significado un avance en el Órgano Técnico de Fiscalización, al cumplir con las principales exigencias (mediáticas) para su reestructuración: La falta de orden en la ASM, y que primero debían corregirse los puestos dados a gente sin perfil (La Voz de Michoacán, 10 y 14 de julio de 2008, p. 16 A y 28 A, respectivamente), no obstante que en el propio Diagnóstico Administrativo Reporte Final, señaló “la Ley (de Fiscalización Superior) presenta inconsistencias de las que se derivan innumerables defectos que sin su corrección ninguna reestructuración administrativa saldría avante” (punto 5. Conclusiones. 2. En lo Legal).

Y en consecuencia la Convocatoria ha evidenciado la falta de un proyecto o una concepción estructural sobre la Fiscalización, al permanecer en la ASM la misma visión incongruente y obsoleta de la auditoría, tal como en:

a) Plazas de auditores de campo.- La auditoría fundamentalmente se realiza en las entidades a fiscalizar, independientemente, que se desarrolle trabajo previo, en el intercurso, o al final en las oficinas de la Institución de Control. Pero además, la auditoría debe cumplir con los elementos y requisitos del acto administrativo, por lo que resulta incongruente plantear la existencia de “auditores de campo” y de “gabinete”.

b) Revisiones financieras.- La Ley de Fiscalización Superior del Estado de Michoacán no define qué debe entenderse por “revisión financiera”, lo que origina un amplio margen de discrecionalidad, y en caso de detectarse irregularidades, el expediente presentaría una debilidad legal.

c) Auditores jurídicos y auditores informáticos.- El carácter de auditor se otorga por el cumplimiento de su función, es decir, auditor es quien hace auditoría. No por el hecho de encontrarse asignado al área jurídica o informática se adquiere el status de auditor.

d) Profesionistas de las áreas económico administrativas, derecho, ingeniería civil, arquitectura e informática, que cuenten con experiencia en la administración pública en las funciones auditoría.- Éste pronunciamiento refleja el problema principal que enfrenta la auditoría pública, para que se constituya como una verdadera herramienta que garantice certeza e imparcialidad en el manejo de los fondos públicos, derivado de:

d.1) Tradicionalmente se ha pretendido que casi cualquier profesionista puede llevar a cabo la función de auditoría, pero es una equivocación, porque ni los contadores públicos que se les imparte la asignatura de auditoría, en lo general, egresan de la carrera sin saber cómo se realiza una auditoría, muchos menos, entender qué es la auditoría pública.
d.2) Pretender que la experiencia en la administración pública en “las funciones auditoría” sea un indicador de capacidad y conocimiento para desarrollar eficazmente el trabajo de auditor en una entidad de fiscalización, significa no solamente una falta de análisis y crítica sobre la labor desempeñada de los auditores en cualquier Órgano de Control, sino evidencia la indeterminación de la ASM de mencionar o llamar a la auditoría que le compete por su nombre, es decir, auditoría pública o gubernamental.
d.3) Solicitar la certificación académica.- La certificación sólo podrá evitar, el caso lamentable de Gerardo Campos Valencia (ex Contador General de Glosa) que fue denunciado por Gabriel Pérez Gil (ex tesorero del Estado) por, la usurpación de profesión (La Voz de Michoacán, 12 de julio de 2003), pero la certificación no garantiza que un profesionista sea competente en la tarea de auditor. Porque la auditoría pública no se ha constituido como una materia académica, ni se ha construido el perfil curricular de, cómo dotar al auditor público de las competencias para realizar el trabajo de fiscalización.

El reto de la LXXI Legislatura

El problema de fondo en la Fiscalización de Michoacán no se encuentra al interior de la Auditoría Superior de Michoacán sino en la carencia de un proyecto, de un rumbo, o de una concepción estructural sobre la definición de las funciones del Órgano Técnico del Congreso local.

Por lo que para emprender una verdadera reestructuración en la ASM se requiere:

1. El reconocimiento en los legisladores sobre la falta de un trabajo legislativo  en la materia de fiscalización.

2. La transformación de la Fiscalización implica necesariamente la mejora del sistema de rendición de cuentas a efecto de que resulte oportuno y veraz.

3. La auditoría pública debe convertirse en un instrumento que garantice la imparcialidad y objetividad, mediante un desarrollo claro y cierto que produzca efectos incontrovertibles en lo legal.

4. La formación de auditores en la ASM debe ser tarea prioritaria, a través del desarrollo de competencias, en una estrategia integral que incluya: conocimientos, habilidades, valores, actitudes, y hábitos. Y en donde sus funcionarios se conviertan en ejemplo y líderes en la construcción de una Nueva Fiscalización.

5. La Auditoría Superior debe ser coadyuvante en el fortalecimiento de las instituciones en Michoacán.

No hay comentarios

Dejar respuesta