patrimonio arqueológicoLos responsables municipales tendrán que estrujarse las entendederas para intentar cuadrar unas cuentas imposibles. La primera tentación – medicina necesaria – será la de ajustar costes. Pero si la gestión municipal se limita en exclusiva al recorte sobre el recorte, les puede ocurrir lo de aquel tacaño tratante de bestias que apenas si les echaba de comer. Un día los vecinos se sorprendieron al verlo gritar desconsolado. ¿Qué te ocurre? – le preguntaron -. Pues una desgracia, les respondió compungido. ¡Ahora que había enseñado al mulo a no comer va y se me muere! Pues eso. Siempre podremos recortar y recortar hasta el cierre definitivo de la casa consistorial. Más barato imposible.Pero no se trata de eso. Se trata de cuadrar cuentas – y para ello será necesario reducir costes e incrementar ingresos, amén de una mejor participación en los presupuestos generales – y, sobre todo, de favorecer la actividad. Dedicamos muchas energías a recortar de aquí y de allí, o dilucidar qué impuestos podemos subir sin fastidiar en demasía al votante expectante, pero muy pocas a crear un marco adecuado de actividad.

Son tiempos para la imaginación, la innovación y la experimentación para la gestión municipal. Los ayuntamientos no tienen liquidez, están endeudados, pero disponen de un enorme patrimonio inmobiliario, mobiliario y patrimonial que deben poner en funcionamiento. También será necesario y positivo recurrir a fórmulas aún inexploradas de colaboración público-privadas. Antiguos resabios y malos hábitos condenan a la parálisis a unos espectaculares activos que podrían crear empleo y riqueza al tiempo que favorecen a la divulgación cultural.

Y el patrimonio arqueológico, uno de los más desconocidos, es de los que presenta un mejor futuro. Participo en un programa de divulgación arqueológica, lo que me permite conocer yacimientos del pasado distribuidos a lo largo y ancho de nuestra geografía. La semana pasada visité varias cuevas con pinturas rupestres de la provincia de Málaga, desde la celebérrima Cueva de Nerja, hasta la de Ardales, pasando por el conjunto arqueológico de los dólmenes de Antequera. Cada una de ellas es gestionada bajo una fórmula distinta, pero todas ellas presentan un enorme éxito de visitantes que generan una interesante actividad en las respectivas zonas. La fórmula es bien sencilla; aunar rigurosa investigación científica, con políticas de conservación y mantenimiento, y una vocación de divulgación y educación. Una receta mágica que satisface los requerimientos públicos con la demanda de la sociedad.

Poseemos el más variado e importante patrimonio arqueológico de toda Europa. Raro será el municipio que carezca de algún yacimiento de relativa importancia o singularidad. Este patrimonio se encuentra distribuido tanto en ámbitos rurales como urbanos y es complemento simbiótico de actividades de turismo rural y desarrollo local. La colaboración público-privada puede funcionar y liberar importantes recursos económicos que, bajo la tutela pública, pueden actuar de motor económico y cultural, al tiempo que impulsor de la ciencia y la cultura. Un buen ejemplo de todo ello es PREIBER, una red de Prehistoria Ibérica organizada por un conjunto de grupos de acción social pertenecientes a seis comunidades autonómicas. Representan a territorios ricos en pinturas rupestres, como Saja-Nansa, en Cantabria; Valle de Alcudia y Sierra Madrona, en Ciudad Real; Somontano, en Huesca; Guadalteba, en Málaga; el Consorcio del oriente de Asturias y el Macizo del Caroig, en Valencia. Pretenden, como misión, que su patrimonio cultural sirva para el desarrollo socioeconómico de sus territorios, generando un producto cultural de relevancia internacional, que mejore la viabilidad de las zonas rurales. Esta iniciativa, encaminada a acercar al conjunto de la sociedad, de forma innovadora, el patrimonio del arte rupestre, es una buena muestra del gran futuro que albergan los tesoros de nuestro rico pasado. Piense en su municipio… ¿a qué conoce algún yacimiento que se podría investigar y pone en valor? ¡Pues póngase en marcha! La Universidad será un excelente aliado en su camino.

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