Utilización partidista de informes

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Hace poco tiempo me consultaba un amigo sobre posible actuación sobre el uso partidista que su Alcalde hacía de sus informes. Los hechos son la solicitud de informe sobre nivel de informedeuda de la Corporación y la evolución durante la legislatura, y la inclusión de una copia del informe en un folleto electoral del partido gobernante.

Lógicamente se solicitaba el informe bajo la excusa de facilitar la transparencia, pero a sabiendas de que el resultado sería la certificación de un saneamiento importante del nivel de endeudamiento municipal. Y con la evidente intención de un uso electoralista de la información, como se ha evidenciado.

Mi informe al interesado se puede resumir del siguiente modo:

La verdad que lo que está haciendo el partido gobernante es instrumentalizar de modo partidista los informes solicitados del Habilitado Nacional, con lo que en el fondo se están destinando recursos públicos a fines particulares. La dificultad jurídica está en demostrar el dolo:

– Es muy difícil (creo que prácticamente imposible) demostrar que el informe solicitado carecía de cualquier fin o interés municipal, pues se justificaría en el conocimiento del estado financiero real del Ayuntamiento y la difusión (como de hecho hacían en el folleto de publicidad) en el compromiso de transparencia.

– El informe no tiene como finalidad la difusión que se le ha dado, pero tampoco es una información secreta ni reservada. Además su difusión, como ha quedado dicho, es acorde con el objetivo de transparencia.

En conclusión desde el punto de vista jurídico es difícil hacer nada útil. En la práctica es más fácil defenderse si se puede adornar el informe con alguna parte poco apetecible para el político que pudiera dar armas a la oposición, pues antes de difundir un dato desfavorable preferirán prescindir de informes.

Otra defensa es sacar el informe de plazo útil, retrasándolo. Si el Alcalde insiste en la urgencia se le pide que lo solicite por escrito advirtiendo que eso obligará a retrasar otras obligaciones del servicio.

Como cabe imaginar ambas opciones llevarían a una mala relación del funcionario informante con el equipo de gobierno, lo que al final puede perjudicarle.

Lo más preocupante de una cuestión similar no es el hecho en sí. Es la altura moral de algunos gobernantes, que con actitudes semejantes de “todo vale para ganar”, son los auténticos responsables del descrédito de la clase política ante los vecinos. Además de ser responsables de su propia derrota cuando los electores toman conciencia de la altura moral –más bien falta de altura- de sus representantes.

Y lo peor es que con este tipo de actitudes se puede dejar a un funcionario a los pies de los caballos respecto a la oposición que dentro de poco podría ser el equipo de gobierno. Lo que enlaza con la afición de los políticos cortos de miras (ojo, que no digo los políticos, sino los cortos de miras) por identificar la colaboración de los funcionarios con el gobierno municipal (cosa que entra en su sueldo), con colaboracionismo político. Quizás se deba a que la cortedad de miras no les deja ver más allá del espejo de su propia estatura moral…

1 Comentario

  1. Muy interesante esta web y sus artículos. Me atrevo a hacerle una consulta para ver sí me puede ayudar dándome la contestación o diciéndome la normativa donde encontrarla. ¿Puede un funcionario municipal, habilitado nacional, que se encuentra en baja por enfermedad durante varios meses, realizar durante la misma largos viajes cruzando la península de punta apunta dando charlas y conferencias?¿Puede recibir remuneración, dineraria o en especies, alguna por realizarlas? ¿Habría que aconsejarle que no lo hiciera o está en su derecho?
    Gracias y perdone la molestia
    F. Martínez

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