Arquitectura y medio rural

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Arquitectura y medio ruralEl verano es época propicia para adentrarse en pueblos y aldeas poco conocidos y admirar colegiatas y palacios; plazas, fuentes y canapés monumentales, tan abundantes en nuestra geografía. Pero también la arquitectura popular, cuyos conjuntos y, a veces, sus individualidades, son tan admirables como una iglesia cargada de siglos. Esas casas y sus anejos tradicionales son la expresión de la historia económica de un país y explican muchas cosas útiles para la demografía, el derecho consuetudinario o la lingüística, por citar sólo algunas ramas del saber.

 

La forma de asentamiento humano en el territorio, tan diversa y dispersa en el noroeste peninsular, es, sin duda, un hecho diferencial de primera magnitud; incluso previo y determinante de los usos jurídicos agrarios o de las fragmentaciones idiomáticas o dialectales. Y la arquitectura rural es una de las manifestaciones más palmarias de la disparidad de nuestros territorios y de la razón orográfica o climatológica de muchos de nuestros pueblos. A ello se sumará, en ocasiones la Historia con sus Cartas y Fueros, conventos o mercados de los que las construcciones también dejarán testimonio perdurable.

Si nada nuevo hay en alabar nuestro patrimonio artístico rural, sí parece conveniente recapacitar una y mil veces sobre la preservación de nuestros pequeños núcleos de población y sobre el acierto y la calidad de los nuevos edificios que, poco a poco, van sustituyendo, con o sin recalificación, a los antiguos o emergen en su entorno.

Como antes señalaba, esta estación del año permite penetrar reposadamente en la España más recóndita y arcana para tantos viajeros de largos recorridos y admirar y lamentar tantas y tantas cosas como se ofrecen a nuestra vista. No hablo, por obvio, del destrozo de numerosos pueblos costeros en aras de un desarrollismo nunca enterrado del todo, que resucita a la menor y que volverá a hacer estragos en cuanto la crisis inmobiliaria se crea superada. Me refiero a pequeñas localidades donde la demanda de segundas residencias o el ojo del urbanizador no han hecho apenas mella.

Mi experiencia, poco más que visual, coincidente con la de muchos observadores expertos en el tema es que, junto a preservaciones y desarrollos modélicos, que cada vez hay más, sigue subsistiendo la práctica de construcciones que chirrían con el entorno, de transformaciones destructoras de inmuebles tradicionales, de uralitas y plásticos en las techumbres y cosas aún peores. ¿Y el deber de conservar? ¡Ay! Mejor dejamos ese tema, que daría, en este ámbito, para muchos libros. Bien es cierto que la insensibilidad social, criticable, sin duda, es fruto en buena parte de las carencias culturales y de la ausencia de las suficientes técnicas de fomento; cargas con las que han de pechar las distintas Administraciones.

El hecho es que muchos de nuestros pueblos, por ausencia del planeamiento adecuado y por la falta de una eficaz disciplina, preventiva y correctora, han perdido sus señas más características que, como se ha dicho, no se limitan a un monumento aislado. Remediar estos destrozos no es tarea fácil ni mucho menos gratuita, máxime cuando se acepta cualquier medida que fije población y pare el éxodo rural. Pero algo más habrá que hacer que cruzarse de brazos y decir aquello de que los pueblos tienen que transformarse porque no van a ser parques temáticos. Todo muy cierto. Pero cuando la silueta de las pequeñas poblaciones no ofrezca ningún reclamo a quien las divisa desde una carretera y la medianera de un edificio de pisos impida vislumbrar el monumento aislado, a ver quién deja la circunvalación y se adentra a pasear, a comer, a comprar algo en ese lugar. Claro, si en las aldeas ya casi no quedan gallinas, difícilmente se entenderá el símil de la de los huevos de oro. 

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Leopoldo Tolivar Alas es Catedrático de Derecho Administrativo en la Universidad de Oviedo y, antes, en las de Murcia y León. Autor de numerosos estudios jurídicos, es Presidente de la Real Academia Asturiana de Jurisprudencia y miembro de número del Real Instituto de Estudios Asturianos.

2 Comentarios

  1. Saludos, el tema de la arquitectura siempre fue un tema pendiendte en mi vida y ahora con mas tiempo libre me he puesto a aprender algo. Asi que me paso por todos estos blogs a leer y a aprender, asi pues gracias por el blog.
    Encontre una web de libros de arquitectura que me parecio interesante y me cogi un par de libros. Tb hay otras tematicas como cine, arte e incluso temas militares pero el tema que tratamo en este momento, el de la arquitectura, tiene un catalogo muy amplio. Espero que os guste, ya me contaries.
    Un saludo y hasta otra!

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