El adiós a un amigo

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El adiós a un amigo

Estaba de vacaciones, y vi una pequeña esquela, tu padre, y dije que casualidad, pero es imposible.

A los pocos días vi una esquela del Colegio, y me hundí.

El día anterior, casualidades, de la vida, habíamos comentado con unos amigos nuestro viaje  de estudiantes a París y como nos habíamos reído con Manolo y con Vicenta.

En 25 años, Manolo no había cambiado, era el amigo fiel, tranquilo, sosegado, intentando siempre agradar, con una palabra amable, que te reconfortaba con los años pasados, siempre te veía bien.

En mi vida como secretario, ha estado siempre, como un  actor secundario, pero de esos que, sin ellos, el actor principal no brilla., llegabas a una reunión y alguien te llamaba, te volvias y ahí estaba sonriendo. Compañero fiel, amigo en silencio, un lujo…
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Últimamente ha sufrido como todos esta locura en la que se ha convertido nuestra profesión, en la que nadie nos  apoya, y nosotros, somos, como siempre, incapaces de decir hasta aquí hemos llegado.

La vida, las circunstancia han podido con Manolo , pero su cara, esa sonrisa amable, ese no molestar, ese estar, no se lo va a quitar nadie, porque como las grandes estrellas, que desaparecen cuando no les corresponde, siempre serás Manolo, mi manolico, ¡hasta siempre amigo!

4 Comentarios

  1. Cuando me entere hace pocos días del hecho de tu fallecimiento, no supe que pensar ¿como es posible? ¿que ha pasado?¿cual es la cusa? ..tantas preguntas y pocas respuestas. Solo una cosa cierta, te vamos a echar en falta, vamos a echar en falta tup resencia tranquila, conciliadora y siempre desviviendote por esta profesión que pocos ya defienden y valoran.
    Desde aqui mi mas cariñozo recuerdo para tu familia (mujer e hijos ) pero tambien para la que era otra familia tambien ( tus compañeros ). Hasta siempre

  2. Hola, soy Sol, la hermana de Manuel.
    Quería agradecerte tu comentario, es emocionante saber que hay gente que lo apreciaba, aunque no os conozca personalmente. A todos los que os habeis interesado por él, muchas gracias.

  3. Leí la esquela en el periódico y como todos, quedé sorprendida. Hasta hoy aún tenía dudas de que fueras tú. Por eso, nada más incorporarme al trabajo he hablado con compañeros que me han confirmado que sí, que eras Manuel, el de Caminreal.
    Te llevaré en mi recuerdo por tu afabilidad y tu saber estar. No puedo olvidarme tampoco de tu padre, Don Benigno al que seguí en el puesto de Secretario en el Municipio de Remolinos y en el que pienso constantemente. De él aprendí y a través de él te conocí.Su fe le ayudará en este trance amargo de enterrar a un hijo.
    Tu pérdida es irreparable. Me uno al sentir de tu familia, de tu padre y de tu hermana.

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