El dinero de las fiestas

6

La ciudadanía en general no es consciente de la astronómica cifra que destinan los Ayuntamientos en sus presupuestos a la celebración de fiestas. Y cuando se plantean recortes en el tema, todo el mundo está de acuerdo en generar ahorros, pero nadie quiere recortar intervenciones festivas. Por el contrario, cada año se reciben propuestas de nuevas actividades y gastos festivos, esperando que la financiación llueva del cielo.

Y no hablemos de los años en que poco tiempo después de unas fiestas patronales toque cita electoral. Entonces el equipo de gobierno tiene que echar el resto.

Al final, además, siempre llueven críticas sobre los grupos musicales contratados, las instalaciones feriales, la organización del transporte, etc., mientras que los elogios y felicitaciones se racanean.

Pero en este aciago 2020 la práctica totalidad de Ayuntamientos han llegado a final de año con una ingente cantidad de dinero pendiente de gastar, por falta de celebración de festejos populares. Y ello ha llevado a muchos Alcaldes y Concejales a “perder el norte”, friendo al titular de la Intervención con las más prolijas ocurrencias de destino de este dinero sobrante.

Pero debemos recordar el abecé de la cartilla de aprendizaje presupuestario local: sin previa consignación presupuestaria no es posible le gasto, aunque sea mucho el dinero que tengamos en el banco. Las Administraciones Públicas no tiene dinero como los particulares, sino que tienen dinero para aquellos gastos que estén previstos en sus presupuestos.

Sí es posible el desvío de fondos cuando se tuvo la precaución de establecer una vinculación de créditos en el presupuesto, pero limitada a los créditos con los que se estableció la vinculación. Lo que es un caso bastante excepcional.

También son mayor excepción de lo que debiera los Ayuntamientos que han hecho adecuadamente sus deberes a lo largo del año y, en vistas de la generación de ahorro “festivo”, han modificado sus presupuestos.

El problema, como es habitual, son los alumnos perezosos que no han hecho sus tareas a lo largo de más de once meses y ahora pretenden aprobar con nota alta. Pero si ya no hay tiempo material para tramitar una modificación presupuestaria, la culpa no es más que del responsable que no tuvo previsión suficiente.

Se suele citar como argumento para generar gastos extrapresupuestarios las graves carencias sociales que la crisis económica derivada de la pandemia está generando. Pero ello no es excusa, pues el agua que corre viene lloviendo desde marzo… Naturalmente que si hay situaciones de necesidad los Ayuntamientos podrán adoptar las medidas que estén en su mano, especialmente si tienen dinero sobrante, pero han de hacerlo por la vía de atender las emergencias, con reconocimiento extrajudicial de créditos, no pretendiendo aparentar una previsión de la que han carecido.

6 Comentarios

  1. Estimado Sr. Castro Abella cuan acertada es su reflexión. Soy Interventor en un Ayuntamiento de 17.000 habitantes (un Ayuntamiento sometido a un Plan de Ajuste y un Plan de Saneamiento del RTGG) y cada día tengo que pellizcarme para ver si es verdad lo que veo; El Equipo de Gobierno se presenta en mi despacho, un día si y otro también, con ocurrencias de todo tipo y clase: Ayuda para «los más necesitados» en forma de bonos para compras en los establecimientos locales de carne y pescado (los productos no perecederos ya los entregan Cáritas y Cruz Roja); una web para que los empresarios locales (amazon local) vendan sus productos y hasta un trabajador del Ayuntamiento haciendo entrega, con un coche del Ayuntamiento, las compras a los clientes; una ayuda a esos mismos empresarios para que pongan las luces de navidad en forma de subvención directa (como usted muy bien dice, por falta de previsión de un contrato de servicios para su instalación -que año tras año venían encargando como contrato menor al mismo electricista-; ayudas para material escolar ( que se compra a las librerias locales sin ningún tipo de procedimiento de contratación), ayudas a Asociaciones locales para el mantenimiento de instalaciones deportivas,etc, etc, etc.
    En relación con dichas propuestas cuando desde mi posición de Interventor, le planteas cuestiones como la competencia para poder ejercer esas actividades, el procedimiento de contratación o la consignación presupuestaria, y formulo el consiguiente reparo, te dicen: «Parece mentira con la situación tan excepcional que estamos viviendo que pongas pegas a que la gente pueda comer carne o pescado» «En otros pueblos lo están haciendo y nadie dice nada» «Tendremos que ayudar a los empresarios o dejamos que se mueran de hambre»» Esa persona se ha quedado sin trabajo y necesita dos meses para cobrar el paro» ….
    Evidentemente quíen puede estar en contra de esas argumentaciónes; pero la ley está para cumplirla y si los políticos no quieren acatarla que no la aprueben.
    Ese es nuestro día a día.
    Un saludo. Y gracias por su reflexión.

    • Estimado amigo, esperemos que nuestras reflexiones sirvan a alguien y no seamos solo la voz que clama en el desierto.
      Coincidimos al 100 por 100, no se trata de no ayudar a quien lo necesita, sino de hacer las cosas conforme a la legalidad vigente.
      Un cordial saludo

  2. si Sr. Castro tiene toda la razón, no se como pudimos sobrevivir en tiempos de Paco el malo, se hacian en los pueblos más fiestas que ahora y con más orquestas no disco móviles ni cosas parecidas, de las mega obras presupuestadas y luego pagadas al doble o casi triple de lo presupuestado de éso Vd. no diga nada, de la cantidad de asesores que no asesoran nada, tampoco diga nada, de los que se empadronan en pueblos para cobrar dietas y de postre coche oficial para ir a buscarlos y traerlos de eso no diga Vd. nada, en fin la culpa las fiestas, digaselo Vd. a los hoteles y restaurantes y cafeterias el dineral que han ahorrado también, ah esos no esos a seguir pagando IBIS, LUCES,AUTONOMOS, sin ingresos, qué bonito.

  3. Estimado josem luis, muchas gracias por el comentario. Esperemos poder ayudar entre todos a encauzar las cosas dentro del respeto a las normas.
    Un cordial saludo

  4. Estoy de acuerdo con lo enunciado en el magnífico artículo y los comentarios que se han hecho. La ley parece que en este país es es solo un marco de referencia que se puede no aplicar cuando alguien tiene una idea peregrina independientemente de la buena fe. Enhorabuena nuevamente por el artículo.

Responder a FRANCISCO EUGENIO POZO PITEL Cancelar respuesta