El interaprendizaje

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Seguro que muchos de vosotros habéis oído hablar de interaprendizaje, intraemprendedor, inprendizaje, emprendizaje, emprendedor etc, en las redes sociales y se ha preguntado qué quiere decir eso. Igual eres un emprendedor y no lo sabes, pero seguro que en algún momento de tu vida profesional en la Administración Pública te habrás sentido muy encorsetado en la Administración donde trabajas, por el procedimiento y los trámites, todo está muy reglamentado, con una estructura muy jerárquica, y además muy planificada, sentir que no tienes ningún margen de libertad para poder innovar porque el sistema ya viene así y jamás va a cambiar y al final uno pierde el entusiasmo y termina acomodándose y aceptando la situación.

Pero si te gusta vivir en la incomodidad y deseas una administración que preste unos servicios con excelencia, en donde cuente mucho la información y la transparencia y sobre todo la participación ciudadana. Si el valor de lo público es lo más importante para ti, quiero decirte que no estás solo porque en las redes sociales hay mucha gente como tú.

Las redes sociales son un punto de encuentro para el interaprendizaje, allí puedes encontrarte con gente muy diversa tanto con funcionarios de la Administración Pública como personas que trabajan en el ámbito privado, personas muy creativas que salen de su zona de confort, es decir personas muy inquietas. Las redes sociales se convierten en un buen caldo de cultivo en donde se debaten, se aportan opiniones, ideas pero lo más importante también son activistas quieren implicar a la ciudadanía para cambiar la Administración por dentro, no se conforman con hablar las cosas sino también pasan a la acción para conseguir una Administración mejor de la que tenemos. Un ejemplo de activismo sería el proyecto ¿quién cobra la obra? cuyo objetivo es que sean los ciudadanos los que controlen la contratación pública, proyecto cuyo fin es terminar con la corrupción, aunque en mi opinión es una buena idea la licitación electrónica como choque contra la corrupción.

Pero el emprendizaje no solo es externo sino que debería ser sobre todo interno, la realidad es que en cualquier tipo de Administración si que hay personas emprendedoras que quieren hacer mejor las cosas, pero no saben como hacerlo o saben como hacerlo pero no cuentan con alguien o con un equipo para poderlo hacer. Lo más importante es el tipo de atmósfera que se respire en la Administración, si la Administración es muy jerárquica y tiende a planificarlo todo como por ejemplo, el caso de los planes municipales de modernización con líneas estratégicas, con cronograma y además cuenta con unos equipos muy homogéneos es más difícil que se de el emprendizaje, pero si por el contrario la Administración cuenta con una pirámide jerárquica más achatada, no tiende hacia la sobreorganización y cuenta con equipos en donde lo que abunda es la diversidad, este clima es el ideal para el emprendizaje.

También lo que hacen muchas Administraciones para poder innovar es contratar alguien de fuera o un sistema mixto contratar a alguien de fuera y contar con un equipo dedicado a la innovación.

Mi opinión personal es que todos podemos ser líderes innovadores, todos podemos ser como un líder educador, un maestro de maestros. Todos podemos involucrarnos en un equipo en donde haya mucha diversidad, con una visión y con una gran ilusión por conseguir el objetivo. No hay nada comparable como sentir esta experiencia.

Pero muchas veces desgraciadamente para los que queremos una Administración Pública mucho mejor tenemos que encauzar esta vocación buscando vías de escape como la docencia, ser conferenciante, solicitar una excedencia, escribir libros o inscribirte en algunas de las redes sociales, en donde haya gente como tu.

Todas las vías de escape son buenas, pero a mi la que más me llama la atención es la Administración en red, porque se puede sentir ese margen de libertad que muchas veces no puedes encontrar en la Administración en donde trabajas.

Resulta bastante apasionante poder leer y comprender todo el debate de opiniones del proyecto ¿Quién cobra la obra? aunque en un principio si no estas acostumbrado, lo más seguro es que no te enteres de lo que se esta cociendo.

A pesar de la mala fama que tenemos los funcionarios somos un colectivo muy preparado y podemos hacer una administración mucho mejor que la que tenemos, los que queremos cambiar las cosas somos un colectivo que tenemos pasión y para mi esta es una cualidad muy importante para tener una visión y querer innovar.

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Andrea Roselló Vila es Técnico de la Administración General de los Servicios Jurídicos y de Sanidad del Ayuntamiento de Alzira (Valencia). Fue Asesora Jurídica del Departamento de Urbanismo de los Ayuntamientos de Catarroja y Alzira (Valencia). Especialista en Gestión Urbanística y Territorial por la Universidad Politécnica de Valencia y articulista de diversas publicaciones en Revistas de Administración Local.

1 Comentario

  1. ¿Dónde se encuentra la libertad?
    En la administración en red, se siente el margen de la libertad. Afirma la autora, porque en el sistema de las administraciones públicas, todo está reglamentado y todo está dicho, no hay ningún margen de libertad en la institución que trabajas. Aseveración que se demuestra no sólo en la gestión pública de España, sucede de igual (de Iguala) en México. Pero escribir no es solamente una vía de escape, en el mejor de los sentidos, construye nuevos caminos, que van más allá de la aceptación de unos cuantos o muchos, o si transcurre o no en la red. Porque la conciencia del valor de lo público no se adquiere de forma espontánea ni es innata, se adquiere en las calles, en las aulas, y sobre todo, desde la reflexión. Aunque sea en los extremos o en las orillas, lo importante es la libertad.

    ¿Cómo cambiar las estructuras de las instituciones públicas?

    Quizá sea desde las redes o de movimientos políticos, que reivindican el Podemos. O los miles de mexicanos que salen a las calles para protestar porque finalmente no hay cambio.

    Sí por más reformas no hay cambio. Y toda denuncia, reflexión o crítica hacia lo que sostiene la concepción acrítica y antidemocrática en todos los ordenes de la gestión pública, no son palabras al vacío, ni somos evasores. La vida pública se construye desde todos los espacios posibles, y si, la pasión contribuye a la innovación.

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