Estar al día

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Estar al díaComo todos los demás Secretarios Municipales una de mis obligaciones consiste en lo que coloquialmente llamamos “estar informado”. Y esto supone no solo estar al tanto de las subvenciones que periódica y desgraciadamente convocan diversas instancias territoriales y funcionales.

Supone estar al tanto de la legislación (en sentido muy amplio)  que sin descanso se va publicando en los diversos boletines oficiales: del Estado, de la Comunidad Autónoma, de la Provincia (y llegará, no falta mucho, de la Comarca). Esa desmedida afición reguladora nos trae a los que nos dedicamos a esto y como decía mi abuela, por la calle de la Amargura (calle por cierto poco catastrada. En Teruel hay una calle que se llama así).

Es la labor normal pues del FHN estar al tanto de la actividad normativa tanto en su vertiente legislativa como en la reglamentista, que pueda afectar de lleno, lateral o colateralmente o incidentalmente a un Ayuntamiento. Y si uno tiene presente que un Ayuntamiento es una persona jurídico-pública investida de potestades que ejerce para la satisfacción de necesidades públicas (no olvidemos el art. 25 de la Ley de Bases) pero al mismo tiempo una persona que actúa en el ámbito de lo privado como una persona más, la cantidad de normas es tan ingente e incontrolable, que uno siempre tiene la sensación de poder estar en fuera de juego por desconocer lo último de lo último (que por cierto suele modificar lo penúltimo).

Así que con más pena que gloria, cada día o cada dos días por la mañana temprano, antes de que la mente se torne obtusa como suele ocurrir, uno emprende la bonita tarea de leer los boletines, esos inseparables compañeros que ahora ya no existen en papel (gracias a Dios porque ya no cabían en el archivo) y sí sólo en el mundo virtual. El problema es que a veces se me olvida porque ahora ya no se depositan en mi mesa y sí tengo que acordarme de pinchar en los favoritos del Outlook. La ventaja es que el propio ordenador te dejar el rastro de que has entrado en el boletín porque cuando lo has hecho te lo marca de otro color.

 Lanzo desde aquí un llamamiento a quien tenga posibilidad de hacerlo, de que nuestros próceres ralenticen un poco su nerviosismo normativo para que a los pobres mortales nos dé tiempo de asimilar algo. Gracias por adelantado.

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Ignacio Pérez Sarrión es Licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia en el año 1980 y Funcionario con Habilitación de carácter Estatal, perteneciente a las subescales de Secretaría-Intervención y Secretaría de Categoría Superior. Actualmente ejerce en el Ayuntamiento de Torres de Berrellén (Zaragoza).

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