La Organización de las Fiestas en los Pequeños Municipios. El caso de Aragón.

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La Organización de las Fiestas en los Pequeños Municipios. El caso de Aragón.

Es en esta época de verano cuando la inmensa mayoría de nuestros municipios celebran las fiestas patronales en honor de la Virgen o el Santo local. Es sabido que para los pueblos, máxime para los más pequeños, las fiestas son una seña de identidad importante, casi diría imprescindible, una muestra de que pese a la tremenda despoblación y migración a la ciudad de los últimos tiempos, los pueblos siguen vivos y tienen sentido como comunidad. Para muchos de ellos es una ocasión en la que los naturales del municipio y sus descendientes vienen desde la ciudad donde trabajan y aprovechan para verse, para charlar, bailar, correr vacas, beber y comer.

El problema es muy complejo, así que sólo apuntaré que con la organización de las fiestas, se plantean a los Ayuntamientos de los pequeños pueblos en Aragón y por consiguiente a los FHE, algunos graves problemas jurídicos y económicos y supongo que también en muchos pueblos españoles (me refiero a municipios de no más de dos mil habitantes), como son quién las organiza, cómo las organiza y con qué recursos. Haremos una breve descripción del estado de una cuestión que necesitaría solucionarse, apuntando simplemente un atisbo de posible solución.

I. Problema primero: quién organiza las fiestas.

En general, en Aragón»los Municipios suelen disponer de la “Comisión de Fiestas”, que se podría definir como aquel grupo de personas voluntarias, sin personalidad jurídica, generalmente amigos, que se reúnen y que, desinteresadamente y por encargo o delegación implícita municipal, elaboran la programación festiva, buscan y contratan las orquestas para los bailes, las vaquillas, los actos para tercera edad, infancia  y mujer, los bailes y un imaginativo y largo sinfín de cosas. Además trabajan físicamente preparando escenarios, recorridos de vaquillas, colocando carteles, cobrando bonos, etc. Hay que señalar que dichas personas hacen un estupendo trabajo, empleando mucha imaginación, mucho tiempo y mucho trabajo con bastante antelación. A veces es verdaderamente difícil encontrar personas que desinteresadamente se impliquen en el tema y quieran trabajar.

II. Problema segundo: cómo se organizan o cómo se lleva a cabo la gestión y contratación de las empresas, a los artistas y a las diversas personas y empresas que van a actuar. Se suele pedir precio y acordar el mismo con los proveedores y artistas directamente. Se suele contar con alguna empresa especializada para la tramitación del complejo y tortuoso procedimiento de autorización por la Comunidad Autónoma de los festejos taurinos tradicionales.

III. Problema tercero: con qué dinero. Distingamos entre ingresos, gastos y otras cuestiones formales:

a) En cuanto a los ingresos, en general existen cuatro tipos de ingresos, que por supuesto, se escapan absolutamente al control municipal:

  • Los provenientes de los bonos o aportaciones voluntarias de los vecinos que, desinteresadamente, aportan el importe que la Comisión ha determinado para esas fiestas. Previamente se ha hecho un somero estudio de posibles costes y en función de ello, previsibles ingresos en función del precio que se decida poner a los abonos. Para cobrar los mismos, se suele establecer un horario generalmente vespertino-nocturno e incluso se suele acudir a las casas. Luego, surgen los problemas de las personas remolonas  que no han pagado el bono y sin embargo disfrutan como los demás. A veces se trata de solucionar esto publicando posteriormente la relación de aportantes.
  • Los provenientes de la publicidad que las empresas del pueblo y aledañas insertan en los programas de fiestas.
  • Los provenientes de fondos municipales. El criterio suele ser dar cierta libertad a la Comisión para que organice y gaste con la garantía de que el Ayuntamiento va a “estar detrás” aportando el dinero que sea necesario para nivelar el déficit y saldar las posibles deudas pendientes. Este dinero es el que "sale" del presupuesto municipal.
  • Aun existe un cuarto tipo de ingreso, aunque no de mucha enjundia, el “arrendamiento” de la barra del bar donde se celebran los bailes.

b) En cuanto a los gastos, por supuesto la Comisión gasta sin más, de acuerdo con un sencillo presupuesto que se ha elaborado intuitivamente, con precios acordados por escrito o verbalmente y generalmente en mano, en efectivo, o mediante talones. 

c) Siendo que el grupo organizador –Comisión de Fiestas- carece de personalidad jurídica, se abre una cuenta corriente en una entidad bancaria utilizando el CIF municipal, siendo disponentes los miembros de la Comisión. Los habituales claveros no tienen control alguno de esa cuenta, si bien posteriormente se presenta a la consideración del Pleno una liquidación de ingresos, gastos  y saldos bancarios.

IV. Problema adicional. Hasta hace poco existía muy poca normativa con respecto, pero ¿en cuantos municipios se sigue correctamente la normativa relativa a la autorización de instalación de los típicos feriantes?. La romántica visión del titiritero que va de pueblo en pueblo está muy bien, pero es que además hay que tener presente todas aquellas personas y actividades económicas que se mueven alrededor de las fiestas: casetas de tiro, autos de choque, toros mecánicos, atracciones electro-mecánicas de todo tipo, casetas de baratijas, churrerías y un largo etcétera. Disponemos ahora afortunadamente de la Ley 11/2005, de 28 de diciembre, reguladora de los espectáculos públicos, actividades recreativas y establecimientos públicos de la Comunidad Autónoma de Aragón. 

La solución a los problemas de los apartados I, II y III podría solucionarse con la creación de un ente o asociación que tuviera personalidad jurídica propia: una entidad sin ánimo de lucro que debería estar formada por personas voluntarias (por ejemplo con un representante de cada Peña con un representante del Ayuntamiento –el Concejal de Fiestas-). Sería tan sencillo como elaborar unos Estatutos e inscribirlos en el Registro de Asociaciones, constituirse, obtener el CIF y abrir una cuenta corriente. Una vez creada esa Comisión formalmente, se podrían utilizar los posibles instrumentos que otorga la legislación; se podía "concertar" la celebración de las fiestas con la Asociación. Las transferencias municipales a las Fiestas desde la partida presupuestaria correspondiente se podría hacer en base al concierto.

Resulta extraño que desde las diversas instancias normativas no se haya hincado el diente al problema tratando de establecer una mínima regulación que normalice la organización de las fiestas, partiendo incluso de la base de establecer las fiestas como un servicio mínimo municipal obligatorio, independiente del número de habitantes que tenga el municipio. Ni la Ley de Bases y en Aragón la Ley de Administración Local abordan la cuestión, quizás no haya que hacerlo puesto que teóricamente existen instrumentos suficientes, pero no deja de sorprender en un país que puede presumir de estar hipernormativizado (disculpas por el verbo).

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Ignacio Pérez Sarrión es Licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia en el año 1980 y Funcionario con Habilitación de carácter Estatal, perteneciente a las subescales de Secretaría-Intervención y Secretaría de Categoría Superior. Actualmente ejerce en el Ayuntamiento de Torres de Berrellén (Zaragoza).

7 Comentarios

  1. Todo lo que se recoge en el artículo tan pormenorizadamente parece de tanto sentido común que sorprende que nadie lo haya escrito en un medio de mayor difusión. Creo que la solución que se propone podría ahorrar muchos quebraderos a los propios ayuntamientos de cabeza y seguramente «resbalones» de eurillos a no se sabe qué bolsillo.
    Ciao

  2. Estoy totalmente de acuerdo, debería de haber una normativa que regulase las fiestas, y en que medida tienen que involucrarse los Ayuntamientos de estos pueblos, ya que en algunos como el mio, el Alcalde ha creado un bando comunicando que las fiestas las debe de pagar el pueblo, no se si eso es legal, pero de momento a pagar toca.

  3. En mi aldea, no solo hemos de pagar una desorbitada cifra para las cutreces que traen sino que no podemos opinar, ni colaborar, por su puesto los que no pagamos no podemos disfrutar de las fiestas y a los niños se les niegan hasta participar en los juegos. Necesitamos asesoramiento. He de decir que el grupo que quedamos excluido de las fiestas somos LOS JOVENES, que somos 20 con algunos hijos pequeños. las fiestas las organiza el alcalde pedaneo que parece querer enfrentar a medio pueblo contra el otro. y eso que somos no mas de 100.
    un saludo

  4. Yo quiero dar un mensaje a todos los que amen los pueblos pedáneos, ya sin gente, solo en los veranos. luchar por que se mantenga viva nuestras raíces, hacerlo desinteresadamente sin mirar al de alado, estoy seguro que te veras recompensado. Gracias

  5. Qué responsabilidades fiscales tendrían las personas que están inscritas en la Asociación? y tendrían responsabilidades civiles si ocurre alguna desgracia? Gracias.

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