Principios del empleo público del futuro ante los retos tecnológicos

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Para intentar dictaminar el futuro sistema del empleo público lo primero que hay que fijar es un conjunto de elementos conceptuales a modo de ordenación del modelo. Estos principios podrían ser:

  1. Estar totalmente abiertos a la introducción de la inteligencia artificial y de la robótica. Resistencia cero es condición imprescindible para hacer sostenible en el futuro el sistema público. Intentar ser proactivos en esta materia y ansiar en buscar de manera activa los nuevos ámbitos susceptibles de ser robotizados. El sueño sería una Administración pública líder e innovadora en la introducción de la inteligencia artificial.
  2. La robotización pública no tiene que ser a nivel instrumental muy distinta a la robotización privada. Pero a nivel conceptual y estratégico hay que partir del principio que son radicalmente diferentes. La robotización pública debe canalizarse mediante unos claros valores públicos y con una intensa y robusta implicación con los elementos de la ética pública. El sueño sería que una parte de los elementos de la ética pública aplicadas a las nuevas tecnologías sean transferidos al sector privado por la vía de la imitación o emulación o, en algunos casos, por la vía de la regulación e imposición.
  3. Asumir con total naturalidad que los robots y los humanos van a compartir el trabajo, van a laborar juntos. Esto en principio, no debería ser tan difícil ya que máquinas y personas llevan centurias conviviendo juntos. Pero esta cohabitación se va a complicar con la inteligencia artificial (máquinas que toman decisiones) y con robots humanoides que van a compartir tareas con las personas. Hay que hacer toda una labor de formación para que esta convivencia no solo que sea pacífica, sino que genere también sinergias. La innovación real va a residir en las sinergias entre personas y robots. Los potenciales problemas y conflictos son múltiples: ¿cómo se sentirá un empleado público que domina una materia cuando un dispositivo de inteligencia artificial tome una decisión contraria a su criterio profesional? Los robots humanoides serán muy eficaces y tendrán capacidades afectivas e incluso seductoras; en cambio, las relaciones interpersonales son más subjetivas y más conflictivas ¿algunos empleados públicos podrían sentirse más cómodos trabajando con robots rechazar trabajos cooperativos con otras personas?  Curiosamente un nuevo problema que pueda aparecer es el contrario al que ahora se pronostica: que a los empleados públicos humanos les cueste más trabajar con otras personas que laborar con los robots.
  4. Los empleados públicos robots van a reemplazar a los empleados públicos humanos en todas aquellas actividades que puedan asumir gracias al desarrollo de la tecnología. Por tanto, la variable independiente es el nivel de desarrollo e innovación que aporte la tecnología y en función de ella los empleados públicos humanos va a quedar liberados de las tareas robotizadas y van a pasar a asumir otras diferentes o nuevas. En principio, esta dinámica va a ser positiva ya que va a liberar a los empleados humanos de las tareas más tediosas, repetitivas y que no aportan un gran valor. Quien más y quien menos sueña con no tener que tramitar expedientes burocráticos, ni atender directamente a los ciudadanos, etc. Pero más complicada va ser este proceso de sustitución cuando los robots se vayan apropiado de actividades que aportan valor añadido como la toma de decisiones, la planificación o la evaluación. El problema aparecerá cuando los robots dispongan de un sistema de aprendizaje profundo que les dará total autonomía (Vidal, 2018b). Hay, por tanto, que cambiar la cultura conservadora y acomodada que propicia la resistencia al cambio. En este proceso de transformación radical las estrategias de resistencia al cambio y los “luditas” (profesionales que se resisten a la suplantación de su trabajo por las máquinas) no tienen ninguna capacidad para alterar los cambios. Es mucho mejor concentrar todas las energías en adaptarse y pensar y diseñar nuevos puestos de trabajo que aporten valor añadido.
  5. Habrá que abordar con solvencia los nuevos puestos profesionales vinculados a la inteligencia artificial y a la robótica. Puestos de ingenieros y programadores, etc. Pero el gran yacimiento profesional público y privado del futuro va a radicar en los entrenadores o docentes de robots. Es decir, los profesionales que contribuyan a que los robots vayan aprendiendo. Los entrenadores o docentes de robots deberán pertenecer a distintas disciplinas tanto técnicas, como de ciencias sociales como de humanidades. Y deberán dominar las técnicas docentes destinadas a los robots.  

2 Comentarios

  1. Yo apuntaría también como principio el de la transparencia y neutralidad tecnológica a la hora de elegir, por parte de la Administración, las tecnologías que incorporarán los empleados públicos robots.
    Las grandes tecnológicas ya han visto el nicho de mercado y están tomando posiciones: https://www.europapress.es/portaltic/software/noticia-microsoft-presenta-sistema-operativo-experimental-robots-basado-windows-20181001141719.html
    Si al problema de la cantidad de datos personales de los que disponen las grandes compañías tecnológicas (facebook, twitter, amazon, apple, microsoft, etc.) se le une que también van a tener el «control» de las administraciones públicas mediante la programación de sus empleados, el futuro se puede tornar muy poco alagüeño.

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