La cuenta de la vieja

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Reconozco que en la casi olvidada carrera de derecho, la materia “Economía” sólo fue una asignatura que se impartía en segundo curso. Así que de economía sé sólo lo que en su día estudié y lo que en los años de lectura y autoformación, he podido aprender. En cualquier caso, no es preciso estudiar en Harvard para vaticinar que este país está asomándose a un precipicio haciéndose selfies de espalda al abismo.

Ahora mismo y desde hace ya tiempo, recaudamos siempre mucho menos de lo que gastamos. Así, cada año,  tenemos que pedir dinero prestado, con la suerte  de que el Banco Central Europeo lleva unos añitos por la labor de prestar a tutiplén y prácticamente a interés cero. Así en 2009,  la deuda era de 473.000 millones, en 2019 de 1,174 billones, y en agosto de este año tenemos 1,424 billones, todo ello es sobre el PIB total español. Los dos partidos que han gobernado han sobrepasado todos los límites de una forma irresponsable. Véanse los datos del Banco  de España (https://www.bde.es/webbde/es/estadis/infoest/temas/te_deu.html)

Mi abuela, por poner un ejemplo, me diría que es muy raro y muy imprudente ingresar al 1.000 al mes y sin embargo gastar 1.200. Eso quiere decir que cada año tengo que pedir prestado 2.400 €. Y así, año tras año. Y le digo a mi abuela: es que tengo muchos gastos y que no me llega, a lo que mi abuela dice, obviamente: pues una de dos, tienes que reducir gastos para gastar un poco menos de los que ingresas y así, vivir y devolver lo que debes, o bien tienes que buscarte un trabajo en el que te paguen más. Y yo le digo, no te preocupes, los gastos no los puedo reducir, pero sé que a medio plazo voy a encontrar un trabajo mejor en el que me van a pagar 1.500 €. Y mi abuela, ingenuamente, me pregunta si el banco me va a seguir prestando sobre la expectativa de lo que yo creo que voy a ganar de aquí a unos años. Le contesto que, claro, la política actual del Banco es prestar, además, como quiere que me vaya bien, ni me pone intereses. Ah, replica mi abuela, ¿y siempre va a ser así, te van a seguir prestando siempre y siempre sin intereses? Bueno –contesto- tarde o temprano van a limitarme el dinero y además algo me cobrarán, pero para entonces yo ya ganaré mucho y quizás haya reducido gastos. Mi abuela se escandaliza porque me ve que soy un pródigo, un fantasma, y se enfada mucho y se va. Me quedo pensando que la abuela es que no entiende.

Bueno, la parábola es –naturalmente- para reflexionar sobre lo que va a pasar con la economía española:

  • Gastos siempre en aumento. En el mejor de los casos más servicios, más exigencias de los ciudadanos y más concesiones: a ver si se calla este niño, dale un poco de chocolate.
  • Previsión de ingresos irreales, fallidos y quizás falseados. Presupuestos conscientemente ilusorios.
  • Suposición de que la cosa va a mejorar: más actividad económica, ergo más dinero, ergo más impuestos, ergo los servicios se autofinancian y devolvemos lo que debemos sin más problemas.

Los Ayuntamientos hemos demostrado que podemos gastar un poco menos de lo que ingresamos. Y  que además, así, hemos devuelto las deudas en un porcentaje altísimo; son muchos los Ayuntamientos que ya no deben un duro. Y mientras tanto, la Administración del  Estado y de las CCAA, pasan de todo, con tal de caer bien a los electores, es decir, obtener el voto de los ciudadanos, gastan lo que no tienen y lo que no tienen, lo que les prestan (y para más inri nos controlan por todas partes)

Pues eso, no hay que ir a Harvard para formular teóricas merecedoras de Nobel para darse cuenta que esto no funciona así.

  1. El estado de bienestar tiene un límite, y si no hay más dinero, hay que elegir muy bien en qué se gasta. Básico en economía, los recursos siempre son escasos, las necesidades son alternativas y siempre crecientes y hay que decidir cuáles son las mejores alternativas.
  2. Hay que hacer lo que sea para que la gente trabaje: más dinero en manos del personal y menos prestaciones sociales. Más gente que trabaja supone que hay más gente que contribuye y de este modo hay que subvenir menores necesidades sociales.
  3. Si aumentamos mucho los ingresos fiscales detraemos fondos que podrían invertirse en crecimiento económico. Si hay más crecimiento, con más gente trabajando, se recauda más aunque  los impuestos sean más bajos. El discurso de que el empleador es siempre un tirano, como que en gran parte está demodé.

No es extraño que los países del norte estén seriamente mosqueados ante el hecho de que en Iberia tiremos con pólvora del rey. Desde luego, los hombres de negro no tardarán mucho en llegar con las rebajas. Vamos hacia una situación de estado fallido, hacemos las cosas sin querer ver más allá de nuestras narices; nadie quiere (queremos) renunciar al bienestar que posee(mos). Y miramos a otra parte. Muchas veces me da la impresión de que hay quien quiere que todos seamos pobres para luego venir a socorrernos… no se sabe con qué dinero, claro. Lo que durante mucho tiempo hizo la Iglesia, primero desahuciaba a quienes no podían pagar las rentas de la tierra, los agricultores se tenían que desplazar a la ciudad y allí la Iglesia les socorría.

Mi abuela, ante las situaciones muy difíciles,  también decía a menudo Dios proveerá. Pero también eso de a Dios rogando y con  el mazo dando. El maná dejará de caer. Y será el llanto y crujir de dientes (Lc 13:28). No sé, quizás estoy un poco agorero, quién sabe.

3 Comentarios

  1. totalmente de acuerdo, pero hay una cosa que es imposible de mantener no se pueden pagar siempre el doble de las mega obras que se hacen como está pasando no se puede mantener a más de 1 millón de colocados por los 17 reinos de taifas que tenemos, no se puede recoger a toda la morangada que lanza el MOHAMED todos los años, no se puede subvencionar a los miles de chiringujitos que hay funcionando por este país, y esto va a estallar más pronto que tarde, yo estoy mirando de poner mi capital lo poco que tengo fuera de ESPAÑA.

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