Objetivo cumplido

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Objetivo cumplido

Objetivo cumplido, sólo por el momento. Por fin, hemos podido en mi pueblo con los planes que las generosas administraciones nos han puesto delante de la mesa en esta última temporada para salir de la crisis.

Hemos preparado estos últimos tiempos el FEIL09, el FEESL10, el PIEL, el POS, el PODR, el PIDL, las AAP, el PAS, el PES, el PLUD, el PCER (bueno no, a este no entramos), la AGENDA21Local y algún otro que me olvido.

Este año no ha habido FEOGA o supongo que se engloba en otros, quién sabe, y los FEADER (antes FEDER) son demasiado engorrosos así que ya pasamos. Pero un poco antes ya nos presentamos al PEPA-DPZ y al PÉINAME-DGA. No hay que olvidar por cierto al IAA ni al INAEM. Ahora estamos pensando qué siglas darle a las cosas que vienen de las Comarcas, ya vienen cosas como FRC (fórmula de reparto comarcal) o PCC (Plan de cultura comarcal). Ya se sabe que hay que dejar pasar un poco de tiempo para familiarizarnos con los últimos términos.

Como la RAE, hay que fijar y dar esplendor, y algunos acrónimos aun no han sido fijados. Ellos mismos (la Comarca) aun no lo saben muy bien, pero barrunto que llamarán a los planes con adjetivos rimbombantes como Plan Solidario de Equipamientos e Integración Comarcal (podría ser el PSEIC) o algo así, Plan de Bienestar Social (PBS) o Plan Turístico Comarcal (PTC).

En las oposiciones para Secretario municipal se debería incluir al menos un tema de criptología acronómica, de indispensable superación. Porque si te refieres a los funcionarios con habilitación estatal como FHE y no te entienden, no hacemos nada. O si viene el Alcalde y te pregunta si ya hemos presentado las solicitudes del PIEL y del PAS y te quedas in albis, corres el riesgo de hacer el ridículo.

Bueno, a lo que iba. Hemos lidiado con todo tipo de formulario impreso en forma de PDF-Acrobat editable, de Word para rellenar campos, de cartas-solicitud libres y de formularios informáticos en los que si te dejas un campo te echan del programa con inmisericordia. Se deberá reconocer la hipertensión a los FHE como enfermedad profesional, porque cuando llevas un buen rato metiendo datos y finalmente el sistema te expulsa porque has marcado una ‘x’ equivocada, te sube de repente la sangre a la cabeza, se te quedan los pies fríos y a veces te tienes que ir al baño para no dañar tu propia imagen pública por las imprecaciones que profieres y que no puedes evitar.

Pero hemos vencido y esa satisfacción es como llegar a la cumbre de la montaña tras una difícil trepada. La satisfacción en forma de endorfinas que proporciona, despliega todos sus efectos generadores de bienestar. En el cómic de Goscinny y Uderzo Las doce pruebas”, la prueba más difícil que tienen que pasar es cuando tienen que entrar en una oficina y conseguir saber el formulario que corresponde y dónde hay que presentarlo, el que viene a ser el “formulario A-38”. Pese a lo invencibles que son los buenos de Astérix y Obelix, casi sucumben en el intento, ni siquiera el druida Panorámix no tiene poción para eso.

Contestaba el famoso himalayista Mallory cuando le preguntaban por qué subía montañas: “porque están ahí”. Con los planes pasa igual. ¿Por qué acudimos a los planes? Porque están, porque existen. Y porque semos probes.

Recientemente el Colegio de Secretarios de Zaragoza envió una carta a la Diputación en la que sugería a la misma, con respecto a las subvenciones, que se racionalizasen convocatorias, formatos, fechas y condiciones en que haya que presentar las solicitudes y se unifiquen procedimientos y plazos. Supongo que será como clamar en el desierto o mover la montaña. O sea, imposible.

3 Comentarios

  1. Y mira que es fácil. Se calculan los importes de todas las subvenciones, se dividen por el numero de habitantes y listos. O es que los Ayuntamientos todavia son menores de edad?

  2. Es el signo de los tiempos. Es el fárrago de la Administración europea adaptada a la piel de toro. Vate a Italia, y verás… Pues hay y tan diversas tantas administraciones, que parecen competir entre ellas para diseñar una pista de obstáculos.
    En efecto, sólo puede salvarnos el humor.

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