En la actualidad las entidades bancarias están exigiendo a muchas Entidades Locales  que paguen comisiones por la prestación de sus servicios como entidades colaboradoras de la recaudación; y no hablamos de actuaciones que fácilmente calificaríamos como complementarias y prescindibles, tales como el ensobrado y distribución de notificaciones.. ¡De ningún modo!, por algunos ejemplos que conocemos la negativa a colaborar  de forma gratuita afecta , entre otros, a   servicios tan imprescindibles como la domiciliación bancaria o el pago mediante tarjeta de crédito. La presión de las entidades bancarias ha llegado al punto de denunciar y rescindir convenios de colaboración en la gestión recaudatoria, vigentes hasta ahora; actuación que debe merecer una severa crítica, especialmente porque  sólo tiene lugar en determinados ámbitos territoriales y  porque las propias entidades bancarias conocen bien que con su extrema presión están obligando a las Entidades Locales  a tomar una decisión de dudosa legalidad.

Cuantas personas hemos tenido la suerte de trabajar en el Área de  Recaudación  de los ingresos locales sabemos que de ningún modo puede negarse a los contribuyentes  la posibilidad de efectuar el pago  mediante  domiciliación bancaria o tarjeta de crédito,  modalidades concretamente contempladas en los artículos  25.2  y 36.1 del Reglamento General de Recaudación, aprobado por Real Decreto  939/2005, de 29 de julio (RGR). Efectivamente, la domiciliación del pago (especialmente en los tributos de vencimiento periódico) es la fórmula ideal que combina eficiencia de la Administración, ahorro de costes y seguridad jurídica para los  obligados al pago; y la tarjeta de crédito es un medio de pago  generalmente utilizado, que permite  operaciones por internet, pago a través de un “call center“, pago desde el dispositivo móvil, etc..Nadie puede entender que, en la época de máximo impulso de la Administración electrónica, se quiera condenar a los Ayuntamientos a volver a  cobrar los tributos locales en sus oficinas , imponiendo interminables colas a los ciudadanos..

No hay duda: hoy en día para la recaudación de los tributos, y las multas, municipales es absolutamente necesario contar con la colaboración de los bancos, tanto que sus servicios deben ser considerados de “interés general” y  no debería  ser discrecional para las entidades bancarias limitar su colaboración a  los supuestos  en que se acepte pagar comisiones.

Podemos preguntarnos la causa de  tal súbita presión por parte de los bancos y  todos comprendemos que la realidad financiera , y la extraordinaria  reducción de los tipos de interés del momento presente,  son bien diferentes de lo que sucedía en la época de redacción del RGR.  Posiblemente en aquella fecha la disponibilidad del dinero recaudado durante los plazos  previstos en los artículos 28 y 29 del RGR, compensaba a las entidades bancarias de sus costes y esto no sucede ahora, pero en todo caso se trata de uno de los múltiples efectos de la profunda modificación en las condiciones  de uso del dinero y NO ES JUSTO que los bancos impongan condiciones de muy difícil aceptación a algunas Entidades Locales. En este punto, parece incomprensible que la presión tan fuerte de que hablamos ha llegado en términos contundentes a algunas Entidades Locales (grandes y pequeñas) de determinados  ámbitos territoriales,  y sólo ha sido insinuada en otras Comunidades..; ¿cómo puede llegar la arbitrariedad negativa a tal punto?..

La segunda y urgente pregunta que podemos hacernos es cómo deben reaccionar las Entidades Locales, las cuales han de valorar que  la  decisión de pagar comisiones, además de suponer un coste económico alto, plantea   dudas  sobre la posible vulneración de la normativa, ya que el artículo 17.1 del RGR  dispone que «la prestación del servicio de colaboración no será retribuida».

Para la seguridad jurídica de las Entidades Locales, es muy necesario que , por el órgano competente, se  establezcan  las condiciones de las relaciones con entidades que prestan el servicio de caja y con entidades colaboradoras de la recaudación,  fijando los servicios que deben comprenderse en la colaboración gratuita y otros adicionales que podían comportar el pago de comisión. En su caso, sería muy deseable que se fijaran unos porcentajes máximos para el pago de comisiones. La obligación de la Administración de establecer las condiciones para utilizar el pago mediante tarjeta de crédito y débito por vía telemática, o mediante domiciliación bancaria   se contiene en los artículos  36.4  y 38.4 del RGR

No quiero dejar de plantear la pregunta más difícil y me atrevo a dar una respuesta comprometida:

Si por el legislador no se  impone a las entidades bancarias  la obligatoriedad de colaborar  DE FORMA GRATUITA y las entidades operativas  en un determinado territorio denuncian  sus convenios y se oponen rotundamente  a hacerlo salvo que los Ayuntamientos  acepten pagar comisiones, ¿qué se puede hacer?.  En mi opinión, convocar un procedimiento de licitación, en cuyas condiciones se reflejaran las siguientes circunstancias:

  1. a) El carácter absolutamente singular del procedimiento de licitación, justificado porque de ningún modo el Ayuntamiento por sí solo puede ofrecer las condiciones que una recaudación moderna requiere y los ciudadanos merecen. Además,  la ejecución presupuestaria de los gastos y la atención de los servicios públicos de interés general, requieren de la realización normalizada de los ingresos y ello necesariamente comporta la continuidad del funcionamiento de la Recaudación Municipal.
  2. b) La/s entidades que colaboren en la recaudación tendrán ventajas para contar con el depósito de los fondos de la Entidad Local, o para concertar operaciones de crédito de su interés.
  3. b) Si el Ayuntamiento contratante se viera obligado a aceptar el pago de comisiones, por no existir ninguna oferta de colaboración gratuita, el régimen contractual se modificaría tan pronto como cambien las condiciones generales de la colaboración.
  4. c) Caso que el Ayuntamiento hubiera de asumir algún tipo de responsabilidad por haber aceptado pagar determinada  comisión, se estudiarían acciones y medidas de defensa de los intereses municipales.

En todo caso, y como resumen:

-Hoy es imposible realizar la recaudación de ingresos locales sin contar con la colaboración de las entidades bancarias. Para evitar problemas, de muy dudoso alcance, es urgente e imprescindible regular con carácter general las condiciones en que los bancos han de continuar actuando como colaboradores de la recaudación municipal.

1 Comentario

  1. Excelente entrada.
    Las entidades bancarias, no son santos de mi devoción, pero me parece bien lo que están haciendo.
    Es la reacción al abuso sobre la tasas de los cajeros y otros inventos para sacarles dinero.
    Alguien colabora con otro si quiere, si por imposición legal, ya no es colaboración, es otra cosa. Nadie puede obligar a soporto un gasto a otra si no hay una obligación legal.
    La solución plantea me parece correcta , va en la línea de lo que ocurre con las cuentas de los juzgados, que sale a concurso.
    Un saludo.

Dejar respuesta