Corporaciones locales y déficit

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Continuando el análisis de la información disponible sobre las finanzas públicas, hoy quiero referirme a la situación del agregado de las corporaciones locales a diciembre de 2014, última fecha para la que se dispone de cifras; para ello utilizaré los datos que proporciona el Banco de España, porque otras fuentes avanzan muy despacio: la contabilidad pública ofrece los datos provisionales de las administraciones locales a diciembre de 2013.

 En términos generales, hay que destacar el esfuerzo de corrección del déficit que han realizado las corporaciones locales, como agregado; no todas las unidades se habrán comportado de la misma forma y seguro que habrá importantes diferencias, pero como grupo han mostrado una mejor corrección del déficit que otros niveles de la Administración. En el siguiente cuadro figuran algunas cifras resumidas (intentando facilitar la comprensión de fondo)

 

He optado por mantener el dato del año 2000 como recuerdo lejano de una época en la que, si no me traiciona la memoria, no parece que España fuera un país subdesarrollado (en términos de servicios municipales para los contribuyentes) y las cuentas de las corporaciones locales presentaban un aspecto muy saneado. Como se aprecia en el cuadro, el punto álgido del déficit se alcanzó entre 2011 y 2012, dependiendo de los casos; resulta llamativa la situación de las capitales de provincia, que suponen casi el 40% del déficit total de las corporaciones

El apartado de Diputaciones contiene también a las del régimen foral vasco; he omitido las columnas para no complicar la exposición, pero este subgrupo mantiene el déficit en niveles de 3.200 M € sin reducirlo, circunstancia que añade más mérito al esfuerzo de saneamiento de las del régimen común.

La información disponible del Banco de España permite analizar con detalle la evolución de los ayuntamientos de algunas ciudades grandes:

 

El comportamiento general de las capitales de provincia ha sido correcto en términos de reducción del déficit de sus cuentas; puede destacarse, por ejemplo, el caso de Madrid, que en 2012 representaba más de la mitad del descuadre de todas las capitales y, desde entonces, ha reducido esta carga en 1.600 M. En todos los casos se aprecia que el nivel de déficit está muy por debajo del máximo de la crisis; hay ciudades especialmente destacadas en esta tarea, como Málaga, Sevilla y Valencia, que han vuelto a niveles previos a la crisis, por debajo de 2009.

Como pasa siempre que destaco estos esfuerzos de corrección del déficit, habrá algún lector que prefiera señalar el aspecto de pérdida de calidad de servicios implícito, según ellos, en la corrección de los descuadres; parece que no existan economías de escala, ni medidas de eficiencia, ni posibilidades de mejora organizativa, etc., es decir, ninguna de las múltiples decisiones que toman diariamente las empresas en parecidas situaciones.

Pues bien, en esta ocasión, deben retrasar un poco su ataque, porque de momento, con las cifras de la Contabilidad Nacional disponibles, es decir a Diciembre de 2013, se aprecia que el esfuerzo de contención presupuestaria se ha centrado en los gastos de capital: el epígrafe “formación bruta de  capital fijo” suponía 17.000 M € en 2009, para caer a solo 4.900 M en 2013. Las consecuencias se notarán a largo plazo, sin duda, pero los guardianes del gasto corriente pueden estar tranquilos de momento.

 

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Tomás García Montes es Licenciado en Ciencias Económicas. Fue profesor en diversos Master y ha trabajado en diversas Entidades Financieras como el Banco Exterior de España, Banco Español de Crédito y Caja de Ahorros de la Inmaculada.

2 Comentarios

  1. Tomás: estás hablando de Deuda, no de Déficit. El cuadro 11.8 del boletín estadístico del Banco de España (que solo llega hasta el 3er. Trimestre de 2014, concilia la variación de la Deuda con el déficit y es paradójico que mientras que las CCLL (cuadro 14.3) no guardan correlación ambas variables (porque muchos son los que cubren su necesidad de financiación anual con «musculo», con el Remanente de Tesorería, y otros con facturas en los cajones y deudas con AEAT y SS, debido a las trabas que les ponen desde el minhap para endeudarse), esos flujos tienen una alta correlación en el resto de administraciones públicas. Lo tengo en gráficos, pero en este blog los gráficos dan muchos problemas. Saludos

  2. Estimado Fernando,

    Gracias por tu comentario. Tienes toda la razón; creo que me ha traicionado el subconsciente, y he estado hablando todo el tiempo de déficit en vez de deuda. Pido disculpas.
    He leído de nuevo el artículo a la vista de tu corrección, para ver si variaba el mensaje de fondo, y creo que no; es decir, se mantienen las conclusiones en términos de descenso de la deuda pública de las corporaciones. Indirectamente, por tanto, podría decirse que también el déficit. Sin embargo, la advertencia que haces acerca de las tácticas para retrasar pagos, enciende una luz de alerta sobre lo que deparen las cifras en los meses posteriores a las elecciones, especialmente donde haya cambio de responsables.
    Esperemos que esas variaciones no sean tan elevadas como vimos en el pasado.
    Saludos, y gracias.

    Tomás

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