El cajón de sastre de lo incomprensible II.

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El cajón de sastre de lo incomprensible II.Continúo el comentario publicado en el blog el 16/10//2008 dando cuenta de más incomprensiones:

 – Vocales-mamporreros: Según el diccionario de la R.A.E. se define “mamporrero” como al “Hombre que dirige el miembro del caballo en el acto de la generación”. A parte de que resulta curioso que no pueda ser una mujer (quizá porque el recato exige que su mano inocente no entre en contacto con tal extremidad del animal), el término viene que ni pintado para describir la situación en la que muchas veces nos colocan en determinados Tribunales de Selección a los vocales designados por la Comunidad Autónoma –coloquialmente “los de fuera”-. Luego, si uno comenta, aunque sea de forma verbal (y sin que quede constancia en el acta), que entiende que no se está respetando la pulcritud formal del procedimiento, o que el ejercicio de un aspirante (que además es interino) no alcanza, ni en la mejor de las interpretaciones que la discrecionalidad técnica pueda ofrecer, la nota de 9 sobre 10, es tildado de “aguafiestas”, “problemático”, “tiquis-miquis” o cosas peores. Da igual, mientras de la Constitución no se eliminen los principios de igualdad, mérito y capacidad en el acceso a la función pública deben seguir respetándose (digo yo), y si para ello algunos vocales “de fuera” tenemos que presentar un informe escrito a la Consejería de AAPP dando cuenta de manifiestas irregularidades en el proceso selectivo, así lo haremos.

– Las “mejoras” como criterio de adjudicación de los contratos. Para explicar este punto reproducimos la consulta resuelta por espublico nº 13954, de 15/10/2008: PREGUNTA: “En la tramitación de un contrato de obras por procedimiento negociado sin publicidad, la empresa en su oferta como mejoras al proyecto técnico y a las calidades exigidas en el proyecto (que son criterios de valoración), ofrece una cantidad económica. ¿Se puede aceptar?” RESPUESTA: “No es coherente con la legalidad vigente (en especial con la filosofía de la LCSP y de la Directiva europea) aceptar una cantidad económica en concepto de "mejora". Al margen de que el criterio de valoración denominado "mejora" se halla claramente desuso (por lo que pueda desvirtuar el verdadero objeto y la objetividad del contrato), hay un argumento aún más claro que no deja lugar a dudas: Si se trata de un contrato de obras, en el que evidentemente el contratista recibe un precio a cambio de la realización de una obra, ¿por qué no se minora dicho precio en lugar de acercarse al cohecho pagando a quien tiene que pagar? El precio (la oferta económica) sí es un criterio importante a tener en cuenta en la adjudicación, que se aplique pues a éste si la finalidad real que se persigue es asegurar la adjudicación final del contrato. En definitiva, dicha cantidad nada tiene que ver con las "mejoras al proyecto técnico y a las calidades exigidas", y su mera existencia aporta un elemento subjetivo que se aparta de la objetividad que debe presidir la adjudicación de los contratos públicos”.

– El alumno socrático. Ahora una nada trascendente pero, no lo negaréis, incomprensible hasta las cejas: las encuestas de valoración al profesorado en los cursos para funcionarios. Un servidor, docente ocasional, modestia aparte suele salir francamente bien valorado de esos sondeos (dato positivo pero que sin embargo se debe que tomar con cautela). En estas encuestas, entre otras cuestiones, se pide al alumno que valore (de 0 a 5, ó de 0 a 10) los conocimientos del profesor sobre la materia. Simplemente constatar que hace poco un alumno me puso un cero en este apartado… Me pregunto cuánto sabe él (o ella). Probablemente lo suficiente como para saber que yo no sé nada (no poco, sino nada!). Sócrates, fingiendo saber menos, conversaba con la gente y luego les hacía notar sus errores; a esto se le denominó «ironía socrática», la cual queda expresada con su célebre frase «Sólo sé que nada sé». Pero, claro: si el en teoría alumno realiza un curso precisamente para aprender sobre una materia porque asume sus limitaciones en la misma, pero en realidad resulta que es un maestro de maestros cuyo elevadísimo nivel de conocimientos se ve insultado ante la inaptitud del profesor, tenemos una paradoja cósmica.

– Finalmente, para cerrar el catálogo con “otras incomprensiones varias” (las cuales en el peor de los casos, sí que se comprenden), y por no repetirme, me remito a los comentarios:

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Secretario de la Administración Local, categoría superior. Máster en Nuevas Tecnologías aplicadas a la Administración Pública. Máster en Planificación estratégica. Secretario General del Ayuntamiento de Alzira. Vicepresidente responsable de Nuevas Tecnologías del Consejo General de COSITAL. Miembro del equipo técnico de las Comisiones de Modernización, Participación Ciudadana y Calidad; y de la Sociedad de la Información y NNTT de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Vocal de UDITE (Federación Europea de Jefes Ejecutivos de Gobiernos Locales). Miembro de la RECI (Red Española de Ciudades Inteligentes). Miembro del Grupo de Trabajo del Comité Sectorial para el Documento, Expediente y Archivos Electrónicos de la Administración General del Estado. Autor de numerosas publicaciones. Medalla de la Vila del municipio de Picanya (Valencia). Premio al innovador público del año 2015. Premio NovaGob Excelencia 2015 al mejor Blog (Nosoloaytos).

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