Los Estadios como Impulsores del Desarrollo Urbanístico de las Grandes Ciudades

0

Los Estadios como Impulsores del Desarrollo Urbanístico de las Grandes Ciudades

Quizá Vázquez Montalbán exagerase cuando anticipó que los estadios de fútbol se iban a convertir en las catedrales del futuro, aunque la cita del desaparecido escritor se ha convertido en algo más que una frase retórica. La devoción de los aficionados al balompié levanta obras faraónicas por todo el mundo y España y las grandes ciudades europeas no son una excepción. La historia se repite y como sucediera en el período de entreguerras, el nuevo milenio ha visto renacer a templos a lo largo de diferentes rincones y al abrigo no pocas veces de planeamientos urbanísticos con cifras mareantes en términos de recalificaciones o modificaciones de PGOU´s.

Es especialmente importante que haya una voluntad pública que garantice o incite a que se planeen corredores de cultura y ocio: reservas y cesiones de suelo, determinación de las morfologías y de los usos de la edificabilidad adyacente, equipamientos motores, accesibilidad y centralidad interna y externa, etc. Si la nueva centralidad se basa en un gran centro comercial rodeado de estacionamiento la cualidad del espacio público es pobre, la oferta cultural banal y el efecto positivo sobre el entorno mínimo. De hecho, si hasta hace relativamente poco, la arquitectura deportiva no trascendía más allá de las páginas de periódicos puramente deportivos, desde la construcción de los grandes estadios de los últimos años (con la referencia inicial del Stade de France en Saint- Denis, a las afueras de París), la cosa empezó a cambiar.

Un ejemplo de este tumulto e impulso de cambio urbanístico a cuento de un nuevo estadio lo estamos presenciando en la ciudad de Zaragoza, donde estamos asistiendo desde hace ya bastante tiempo a un viaje de ida y vuelta de planeamiento urbanístico, peleas de poder y juego político subterráneo a cuenta del vetusto campo de fútbol (de propiedad municipal) de La Romareda. Con el anterior equipo de gobierno del Ayuntamiento, comandado por el Partido Popular, se propuso un concurso para un nuevo estadio con todos los requisitos exigidos por las autoridades deportivas en la materia (en este caso, la UEFA, la cual había puesto bastantes pegas a las evidentes carencias del estadio), así como un diseño y arquitectura de vanguardia acorde a la quinta ciudad de España, proclamándose vencedor el proyecto presentado por el estudio de Ricardo Bofill. En ese momento se propuso sacar el campo de donde estaba (al lado del principal Hospital de la ciudad) y ubicarlo en la zona sur de la ciudad, en un enclave conocido como Valdespartera, donde se está realizando un gran despliegue de desarrollo urbanístico a cuentas de la construcción de miles de VPO´s, lo cual potenciaría innegablemente esta zona.

Pero llegados a este punto, hubo cambio de dirigentes tras las elecciones locales, pasando a gobernar la coalición PSOE-Chunta Aragonesista, nombrando como primer edil al ex Ministro del Interior, Juan Alberto Belloch. El proyecto Bofill fue empaquetado en el armario de los olvidos, y se propuso por parte del nuevo gobierno municipal (con el aragonesista Antonio Gaspar, nombrado responsable de Urbanismo, a la cabeza) mantenerlo en donde estaba y comenzar unas obras de remodelación profundas en diferentes fases (al estilo de lo que se ha hecho en Málaga con la Rosaleda, o en Sevilla con el campo del Real Betis), con la finalidad de conseguir un estadio de la máxima calidad (se recogió un informe de un delegado UEFA experto en la materia) aprovechando para acometer una reforma de la explanada anexa (donde se ubica la Gerencia de Urbanismo !!!) y explotar en colaboración con el Real Zaragoza los futuros usos terciarios.

 

 Vistas del proyecto de
 La Nueva Romareda

 

Este proyecto, con un presupuesto de algo más de 70 millones de € fue recurrido ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo correspondiente por el PP, consiguiendo a través de unas medidas cautelares la paralización de las inminentes obras por orden judicial esgrimiendo como argumento central el riesgo de la permuta (por otro lado, uno de los instrumentos más ampliamente utilizados por las Administraciones públicas).

La consecuencia a día de hoy es que en Zaragoza todavía no hay una propuesta firme de nuevo campo, aunque ahora mismo hay en marcha un proyecto de convenio Gobierno de Aragón-Ayuntamiento-Real Zaragoza que propone ubicar un nuevo estadio o bien en la zona sureste de la ciudad (barrio de San José) o bien en la salida norte de Juslibol, ambos sitios con suelo público disponible aunque con alguna limitación (en especial Juslibol) en cuanto a la comunicación y accesos.

Quizá toda esta disputa revela la importancia de una construcción que significa “algo más” que un sitio donde se juega al fútbol cada domingo, en especial para potenciar económicamente la zona, o bien para impulsar urbanísticamente la ciudad al abrigo de un complejo deportivo de estas características. Por ello, observaremos a continuación algunos ejemplos que atestiguan la gran importancia de una buena elección en la construcción o remodelación de un elemento referencia de la arquitectura deportiva desde el punto de vista urbanístico de una gran ciudad, tanto española como europea.

En Europa, muchas de sus principales ciudades se han granjeado una fama especial, arquitectónicamente hablando, por albergar varios estadios, que configuran inevitablemente parte del desarrollo urbanístico de la urbe, así como de la mejora de las infraestructuras y las comunicaciones aparejadas a este tipo de construcciones. El caso paradigmático en el viejo Continente posiblemente sea Londres. La capital británica, que albergará los próximos JJOO del 2012, alberga a más de 15 equipos profesionales de fútbol, en lo que es la City. Para muestra, un botón: esta temporada, la primera división inglesa tiene a 5 equipos de la ciudad (Arsenal, Chelsea, Tottenham, West Ham United, Fulham) y uno más del extrarradio (Reading), sin contar los restantes en categorías inferiores (Crystal Palace, Millwall,…) y los de las localidades del área metropolitana (Luton Town, Watford,…).

A esto se une que Londres alberga el estadio nacional de Inglaterra de rugby (Twickenham) y de fútbol (Wembley), ambos en la cara norte de la ciudad, y se planea un estadio olímpico para la cita del 2012, por lo que la autoridad en la materia de la capital inglesa es indiscutible. De hecho, el mítico metro londinense tiene una parada que corresponde a un club de fútbol: Arsenal. Los accesos a los recintos, sus comunicaciones, aprovechamientos, etc. son parte fundamental de la geografía urbanística londinense.

En otras capitales europeas, la morfología urbanística se ha aprovechado de eventos deportivos internacionales que han acaparado la financiación privada e institucional. Es el caso de Italia, donde tras la designación del país transalpino como sede del Mundial de 1990, se potenció enormemente el desarrollo de las ciudades en función de nuevos estadios, algo que es muy claro en Turín, donde el viejo Comunale se abandonó para pasar a Delle Alpi, estadio ejemplo de vanguardia arquitectónica, ubicado a las afueras de la ciudad. Asímismo, en Milán, el mítico San Siro (se encuentra en ese distrito de la capital lombarda), oficialmente Stadio Giuseppe Meazza (85.700 espectadores) tuvo una profunda remodelación ya que su construcción databa de 1925. Su remodelación tuvo su impacto, ya que ha potenciado mucho la zona del Parco di Trenno y del hipódromo. Los arquitectos responsables (Giancarlo Ragazzi y Enrico Hoffer, con la ayuda del ingeniero Leo Finzi) planearon cuatro torres cilíndricas de acceso en las cuatro esquinas del campo, estructura que claramente ha inspirado a posteriores estadios como el Santiago Bernabéu de Madrid.   

En Holanda también tuvo plasmación el hecho de aprovechar un evento como fue la Eurocopa de fútbol de 2000. Uno de sus edificios contemporáneos emblemáticos es sin duda el Amsterdam Arena (51.628 espectadores). Ubicado en Zuidoost, a las afueras de la ciudad de Rembrandt, se encuentra uno de los mejores estadios de Europa, y curiosamente aunque Holanda no sea muy grande, también Rotterdam posee un estadio 5 estrellas UEFA (De Kuip, casa del Feyenoord).

Los holandeses son famosos por el equilibrio entre urbanismo y desarrollo sostenible, y en cuanto a viales de comunicación, el 90% de sus casi 800.000 habitantes de la capital orange se desplazan normalmente en bicicleta. La capital oficial de los Países Bajos tiene en casi todas sus calles principales vías para ciclistas, y las personas pueden literalmente dejar la bicicleta en cualquier sitio.

 

 Amsterdam Arena, y la ciudad detrás

 

 

 

 

 

 

 

El centro histórico de Amsterdam fue construido principalmente en el siglo XVII, y hoy es uno de los centros históricos más grandes de Europa. En aquella época, alrededor del casco antiguo que existía, se construyó una serie de canales semicirculares. Se edificaron también nuevas calles que hoy a lo largo muestran hermosas casas y almacenes en un estilo típico holandés que es una de las imágenes más famosas de la ciudad y el país. Es conocida coloquialmente como "Venecia del norte". Por ello, el desarrollo urbanístico es complicado en la Amsterdam tradicional.

El Amsterdam Arena (creado por el estudio de los arquitectos Rob Schuurman y Sjoerd Soeters) fue Inaugurado por la Reina Beatriz de Holanda en 1996. Una revolución estética y funcional. Fue el primer campo con una cubierta móvil que permitía albergar todo tipo de eventos y espectáculos, que generan fuertes ingresos atípicos sin perjudicar el estado del césped.

En Alemania, la estela del reciente Mundial del 2006 ha traído consigo un desarrollo en este aspecto muy notorio. Nuevos estadios, así como remodelación profunda de los ya existentes han provocado que ciudades medianas y grandes se beneficien en cuanto a inversión en la gestión urbanística de la ciudad. En Gelsenkirchen encontramos el AufSchalke Arena (o Veltins Arena, por aquello de que la marca de cerveza local es el principal sponsor, 61.000 espectadores). El AufSchake Arena alemán, inaugurado en 2001 está ubicado entre viejas minas de carbón del Ruhr, lo cual ha desarrollado enormemente la nueva morfología de la ciudad tradicional y tiene una estructura polifuncional. Su cubierta se abre y se cierra en 30 minutos y el terreno de juego puede resguardarse sacándolo incluso fuera del propio estadio, como si se desmontara una caja de cerillas. En un proceso no superior a las cinco horas, se cambia por una superficie pavimentada.

Ejemplo de ciudad más grande es la capital del sur de Alemania, Münich. Allí encontramos el Allianz Arena (69.901 espectadores) exactamente al norte de Münich, en el distrito de Fröttmaning, y uno de los ejemplos de la innovación y la vanguardia en el diseño arquitectónico de los estadios, junto al Veltins Arena de Gelsenkirchen. Sus diseñadores han sido los arquitectos Herzog & de Meuron, que es un prestigioso grupo suizo de arquitectos integrado por Jacques Herzog y Pierre de Meuron, cuya obra más esperada la contemplaremos el año que viene: el estadio olímpico de Pekin.

 

Allianz Arena (Münich)

 

 

 

 

 

La principal característica que habría que subrayar ha sido el gran apoyo de la propia ciudadanía para este cambio en un elemento urbanístico de la ciudad: el 21 de octubre de 2001 se realizó un referendo municipal realizado en Baviera, donde el 65,8% de los votantes (de un 37,5% de los muniqueses con derecho a voto que emitió sufragio) optó por la construcción de un nuevo estadio, lo cual permite a la ciudad el desarrollo urbanístico hacia el norte. Se abandonaba el clásico Olympiastadion para mudarse a uno de los estadios más vanguardistas de Europa. Su nombre obedece a que la firma de seguros alemana Allianz, que es el principal socio de la sociedad que construye el proyecto, pagó dinero para que el estadio llevara su nombre por los próximos 30 años.

Por supuesto París no podía quedarse a la cola de este tipo de proyectos de grandes capitales, aprovechando el tirón del Mundial del 1998 que tuvo lugar en el país vecino. El elemento más representativo de intento de potenciación de los suburbios parisinos en esos años fue el Stade de France (78.782 espectadores).

Situado en la periferia norte, en concreto en la barriada de Saint Denis, se quería al recinto como un punto que estuviese proyectando el desarrollo de la capital hacia esta zona desde 1994. La consecuencia fue inmediata, y no fue otra que el desarrollo urbanístico de La Plaine-St. Denis. Esta era una zona industrial en declive donde se ha creado una zona con nuevos barrios residenciales y nuevas actividades terciarias. El Stade de France permite dar un rostro atractivo a la dirección de las empresas que desean ubicarse en la zona y es indiscutiblemente el icono de la nueva estrategia urbana de la capital francesa, cuya predecesora fue la remodelación del barrio de Austerlitz-Salpêtrière un año antes.

 

 Stade de France, bajo el sol parisino

 

 

 

 

 

El apoyo del gobierno galo al proyecto fue muy fuerte y su diseño se ordenó a los arquitectos Michel Macary, Aymeric Zublena, Michel Régembal y Claude Costantini (asociación de las agencias SCAU y C. R. Architecture). El Jefe de Proyecto fue el arquitecto Norteamericano Tom Sheehan, cuya labor en este proyecto tuvo como recompensa la obtención de la Medalla de Plata de la Academia Francesa de Arquitectura. La gestión y mantenimiento del estadio corre a cargo de la empresa Bouygues, GTM, una filial de Vinci y STF.

Evidentemente en España no faltan ejemplos de las intenciones de las autoridades locales por crear un nuevo mapa urbanístico en base a los estadios de fútbol, tal y como hemos apuntado con lo que sucede en Zaragoza actualmente. Las propuestas se suelen clasificar en dos: ¿Hacemos un campo nuevo para desarrollar una parte de la ciudad? ¿Se remodela el ya actual donde está? Influyen muchos factores en cuanto a la toma de la decisión final. Como hemos nombrado antes de pasada, el estadio del Real Betis en Sevilla, La Rosaleda (Málaga), Riazor (La Coruña), o los dos principales estadios de Madrid (Santiago Bernabéu y Vicente Calderón) son ejemplos de cómo se ha optado por mejorar las prestaciones de los estadios manteniéndolos donde están, aunque en algunos de los casos las incomodidades que se han sufrido para ello por parte de los espectadores hacen desaconsejable está opción, en especial si los planes de urbanismo desean proyectar la imagen de la ciudad en algún área nueva.

De hecho, el Atlético de Madrid está ahora mismo rediseñando lo que será su nuevo estadio de fútbol. El club madrileño está trabajando con un prestigioso arquitecto, Mark Fenwick, que es el que ha trazado las líneas maestras del proyecto del nuevo campo del Valencia CF, para diseñar su futuro estadio. El actual campo de La Peineta nada tendrá que ver con el que disfrutarán los aficionados rojiblancos. La idea es clara: el Ayuntamiento tiene ahora mismo un campo más que de fútbol de atletismo. Y el Atlético tiene que hacer el cambio: de uno de atletismo hacer uno de fútbol. Y en eso están los mandatarios del club madrileño. El diseño que el Ayuntamiento presentó para albergar los Juegos Olímpicos no vale para un club de fútbol profesional.

La zona donde actualmente está situado el estadio de La Peineta cambiará bastante a como está en estos momentos. Una de las grandes preocupaciones de los dirigentes del Atlético es mejorar los accesos al nuevo estadio rojiblanco, por lo que habrá una estación de Cercanías y una segunda línea de Metro, por lo que los aficionados podrán ir en transporte público al nuevo campo, algo complicado en el Vicente Calderón.

En Valencia existe una situación algo particular, ya que no es uno sino los 2 equipos de la ciudad (Valencia CF y UD Levante) los que quieren recalificar los terrenos donde se encuentran sus instalaciones, para mudarse a otros recintos más modernos. El Valencia tiene su estadio proyectado en la zona de Cortes Valencianas. Hubo recalificación de las actuales instalaciones de Mestalla, en pleno casco urbano de la ciudad, aunque no exenta de dificultades, ya que para la subasta de la primera parcela no hubo comprador. Eso sí, Juan Soler, actual presidente del Valencia CF, ha adelantado 90 millones de €. La verdad es que hubo modificaciones de planeamiento urbanístico y también ha habido críticas a la edificabilidad (índice de edificabilidad) en la zona de la Avenida de Aragón y es que el precio en Cortes Valencianas (emplazamiento futuro) era inferior al valor real. Las instituciones se defienden diciendo que en Cortes Valencianas se accedió a un suelo público y la tasación la hicieron tres empresas diferentes. Por esta operación, el Valencia CF aspira a obtener unos 400 millones de € de esos terrenos (El Levante, unos 150). Lo que sí que tienen en común ambos clubes es la asesoría del prestigioso arquitecto Alejandro Escribano.

En Valladolid, la organización del Mundial de 1982 trajo consigo la construcción del Nuevo José Zorrilla, proclamado como el “Estadio de la Pulmonía” (de hecho tiene calefactores en las gradas) al oeste de la ciudad. Se encuentra ubicado en los alrededores del Parque del Mediodía y de Parquesol (complejo de viviendas) entre la autovía de Castilla y la autovía del Puente Colgante. Actualmente se está en fase de modificación. Se anunció a finales del verano de 2006 un convenio entre el Consistorio y la Diputación de Valladolid para el nuevo plan del estadio. Hace casi dos años que el presidente del Real Valladolid presentó el proyecto deportivo, de ocio y comercial en los terrenos del estadio y colindantes y han sido muchas las trabas administrativas, económicas y políticas que ha encontrado en su camino. Y la principal de ellas, sin lugar a dudas era conseguir la unanimidad entre las partes propietarias de los terrenos afectados por el plan, que no eran otros que el propio Ayuntamiento pucelano y la Diputación Provincial.

Nuevo Zorrilla

 

Para ofrecer total transparencia desde el primer momento y alejar el fantasma del pelotazo, el Alcalde de Valladolid fue tajante al afirmar que "todo el tema del plan urbanístico del estadio se llevará a través de la Fundación del Real Valladolid (que llevará un control absoluto de la gestión del proyecto)”.

Una vez finalizado el auditorio, y con la construcción del plan de Villa del Prado, tan solo faltaban urbanizar la zona del estadio para rematar toda la zona, y nada mejor que con un macroproyecto que incluye un pabellón deportivo para 12.000 espectadores, un hotel, piscinas, zonas de ocio, campos deportivos, aparcamientos y una zona comercial. Y todo ello sin que las instituciones tengan que hacer prácticamente ningún desembolso. Eso sí, tampoco es que hayan faltado las protestas, ya que desde la Federación de Comercio y Servicios de Valladolid (Fecosva) y la Agrupación Vallisoletana de Comercio (Avadeco) aseguran desconocer con exactitud el alcance del nuevo plan urbanístico.

Ciudades que a priori parecía que no iban a verse inmersas en proyectos urbanísticos de este calado están cambiando su forma de ver las cosas, como así sucede en Getafe. El presidente del equipo de fútbol, Ángel Torres comentó sus intenciones: "El Getafe lleva camino de estar en Europa los próximos años y el estadio actual tiene ciertas incomodidades". Las declaraciones del actual presidente del equipo de fútbol del sur de Madrid tienen una consecuencia clara y es la proyección urbanística de la ciudad con la excusa de la proyección del equipo de fútbol local (que esta temporada juega competición europea y es subcampeón de la Copa de SM el Rey).

El alcalde de Getafe, Pedro Castro y el presidente del club presentaron en su día en el Consistorio getafense los primeros bocetos del proyecto para construir un nuevo estadio para el citado equipo, dentro de una nueva ciudad deportiva e incluido en la iniciativa municipal para que esta ciudad sea subsede olímpica si la candidatura de Madrid 2016 es elegida para celebrar los Juegos Olímpicos.

El primer edil presentó cinco bocetos realizados por el arquitecto Julio Touza, en los que aparece un estadio de fútbol con capacidad para 20.000 espectadores, un miniestadio para 2.000 personas, un pabellón cubierto con graderío y piscina para 5.000 espectadores, seis campos de hierba artificial, dos de hierba natural, centros de alto rendimiento y un aparcamiento.

Castro quiere que las instalaciones sirvan para que el Getafe CF sea autosuficiente "y nos deje las que utilizan ahora para uso del conjunto del municipio, ya que en este momento el club tiene una dependencia muy importante de las instalaciones municipales y una cierta dependencia de las subvenciones que le da el Ayuntamiento".

Por su parte, el presidente del Getafe CF, Ángel Torres, manifestó que se trata de un buen proyecto porque el club "lleva camino de estar en Europa los próximos años, por lo que el estadio actual tiene ciertas incomodidades como el aparcamiento". Añadió que no se trata de un capricho ni de un despilfarro, e indicó que "desde la Comunidad de Madrid ven bien la idea". El alcalde de Getafe dijo que desconoce de momento la inversión prevista para este proyecto pero sostuvo que será una realidad en 2010 ó 2011 "sea o no Getafe subsede olímpica", aunque en este caso buscará otro tipo de financiación "que en ningún caso será a través de la recalificación de terrenos para construir viviendas"

Las instalaciones estarán situadas sobre una superficie de 42 hectáreas entre el nuevo desarrollo urbanístico de Los Molinos y la carretera M-40, en terrenos que actualmente pertenecen al término municipal de Madrid, por lo que sería necesario realizar una permuta con el Ayuntamiento de la capital.

Incluso a orillas de la ría de Bilbao, llevan un tiempo trabajando ya en la idea del nuevo campo aunque la limitación de suelo de la capital vizcaína es más acuciante que en otras ciudades, razones por las que desde el Consistorio que preside Iñaki Azcuna se haya llevado con mucho cuidado esta operación.

Tras la creación hace unos años del buque insignia del nuevo Bilbao, que no es otro que el museo Guggenheim (obra del arquitecto británico Norman Foster), el futuro de San Mamés está cada vez más cerca de ser una realidad y prueba de ello es la culminación por parte del Ayuntamiento de Bilbao de la redacción definitiva del Plan Especial para la zona.

El Plan Especial define una nueva conexión peatonal del barrio de Olabeaga con el Ensanche, compatible además con los accesos de la A-8 a Bilbao, así como las respectivas ubicaciones del Campus Tecnológico de la UPV y el nuevo campo de fútbol para el Athletic Club. En resumen, una ambiciosa renovación de en torno a 92.000 m2 de superficie, que se hará efectiva tras el derribo del antiguo edificio de la Feria de Muestras y que cambiará el paisaje urbano de la zona de San Mamés-Basurto-Olabeaga para integrarla en el diseño del nuevo Bilbao.

Vista aérea de san Mamés (Bilbao)

Este Plan Especial se encarga de la ordenación pormenorizada de todo el ámbito y mantiene las dos calificaciones globales ya presentes en el Plan General: un sistema equipamental, que albergará los nuevos edificios docentes, deportivos y de usos varios; y un sistema general de comunicación viaria, que permite la posibilidad de diseñar los elementos viarios precisos para solucionar los accesos a Bilbao.

El nuevo Campo ha sido la pieza urbana más importante y más difícil de definir y situar dentro de la ordenación del área. El Plan posibilitará la creación de un nuevo campo de fútbol para el Athletic Club, con un aforo de entre 50.000 y 55.000 espectadores, que ocupa una superficie del suelo (huella) de 29.634 m2, frente a los 21.500 m2 del actual, con una proyección horizontal del vuelo de 40.500 m2.

La construcción del campo se desarrollará sin suprimir el funcionamiento del existente y tratando de minimizar el impacto visual sobre Olabeaga. Con uno de sus lados completo y una fracción de sus lados perimetrales más extensos. El borde superior del edificio que albergará el nuevo Campo será de 34,50 metros respecto a la calle Luis Briñas y de 37 metros con respecto a la plataforma proyectada hacia Olabeaga.

Como último ejemplo claro de estas posturas urbanizadoras encontramos la del nuevo campo del RCD Español de Barcelona…..aunque de Barcelona capital, llevará el nombre inscrito en el escudo de las camisetas blanquiazules de los jugadores, ya que el nuevo estadio perico (supervisado por el arquitecto Esteban Gasulla y por el equipo del arquitecto asesor de la comisión de patrimonio del club blanquiazul, Joan Tussell) se ubicará entre los términos municipales de El Prat de Llobregat y Cornellá (Estadio Cornellá-Prat, según se ha denominado), y está prevista la “entrega de llaves” para dentro de un año, exactamente para el 8 de noviembre del 2008, aunque el equipo no disputará sus encuentros hasta enero-febrero 2009.

Han transcurrido casi tres años desde que Daniel Sánchez Llibre, presidente del club que antiguamente tenía su sede en Sarriá (en pleno centro de la Ciudad Condal) pronunció la ya célebre frase de "ya pueden empezar", el pistoletazo de salida de las obras de urbanización de la zona. Pero hace ya casi seis años que el club obtuvo la conformidad del Ayuntamiento de Cornellà para edificar. Se han superado muchas trabas. "Todo ha sido muy complicado", reconoce el consejero del RCD Español, José Luis Perelló. "Pero ahora, viendo que la obra evoluciona semana a semana, tenemos la ilusión renovada", agrega. Sólo un nubarrón: los accesos.

Obras del nuevo estadio del Español       

La gran rotonda sobre la ronda Litoral y el vial que conducirá al complejo deportivo -más adelante también centro comercial y lúdico- no estarán terminados. Dependen del Ministerio de Fomento, cosa que, lógicamente, vistos los precedentes, preocupa, por mucho que las obras ya tengan asignada la dotación presupuestaria. Una delegación españolista, encabezada por Sánchez Llibre, se ha reunido recientemente con el secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, para analizar el tema.

Hasta aquí unos cuantos ejemplos de un tema que no parece menor, aunque tenga un cariz en principio de ámbito deportivo, pero con incuestionables consecuencias urbanísticas y de desarrollo social de las ciudades. La tendencia parece clara en Europa y en España se está reforzando este efecto con alguna excepción, que no es otra que “sacar” los estadios fuera del casco urbano tradicional para potenciar zonas de nueva creación o que necesitan un impulso de las infraestructuras básicas, creando nuevos modelos económicos de desarrollo de la ciudad así como estadios multiusos para otras actividades (conciertos, etc.) como motores de de desarrollo fundamental. 

No hay comentarios

Dejar respuesta