Las Diputaciones Provinciales: son lo que son

5

Las diputaciones provinciales en EspañaRecuerdo que cuando estudiaba la asignatura de Derecho Administrativo en el tercer curso de la licenciatura, al llegar a la Administración Local, no se le dedicaban más de dos paginas a toda la materia…..sorprendente!, verdad?.

Pensemos, que si, en unos estudios universitarios, y en particular, de derecho, en los que se pretende que el estudiante llegue a conocer siquiera sea someramente todas o casi todas sus instituciones, y cuando se trata de conocer la Administración Local, este conocimiento para el futuro licenciado ( hoy grado) es rayano con lo nulo, ¿qué conocimientos esperamos que tengan de esta materia el resto de los  mortales…?

Por ello, que en una situación de crisis “enormísima” como la que estamos atravesando, el que se pueda plantear -con independencia de sus consecuencias – la supresión de algunos organismos o instituciones de la Administración, parece, cuanto menos y a primera vista, razonable. Que esa institución, sea la Administración Local, también lo parece ( pensemos recientemente en Italia, supresión de 36 provincias y 15 comunas de menos  de 1000 habitantes, y anteriormente, en Grecia, con el Plan Kallikratis, para suprimir hasta dos tercios de los Ayuntamientos, los menores de 10.000 habitantes), y que en España, esa institución, cuya desaparición se insta por ciertos sectores, se llame Diputación Provincial,  pues… “miel sobre hojuelas…” ya que para la practica totalidad de los ciudadanos, “Las Diputaciones Provinciales… y… eso que es, lo que es?”.

Pues bien, las Diputaciones Provinciales, son el sustento, el apoyo, el báculo de la mayoría de los municipios de España, la institución cooperante necesaria para  éstos, en definitiva, y permitanme el símil, su ONG especifica.  Sin ellas, no solo quedarían aquellos desamparados, sino directamente abocados a su desaparición. ¿O podríamos creer, que los más de los 5.900 municipios que existen en España menores de 2000 habitantes, tienen capacidad económica suficiente y personal cualificado…. para atender mínimamente la conservación de sus calles y plazas, el mobiliario de éstas, la conservación de sus edificios, la recogida de residuos, el tratamiento de éstos, la prevención de incendios, el asesoramiento y su asistencia jurídica, la prestación por funcionarios especializados, como son los habilitados estatales (Secretarios-Interventores), de las funciones que  por Ley deben desempeñar en los municipios, ….?. Sólo los de mayor entidad poblacional y recursos  pueden costearlos y atenderlos….. ¿Es que los municipios de menor capacidad económica y de gestión, no pueden seguir existiendo….?. ¿Es que vamos a obligar al 30% de la población española ( en Extremadura el porcentaje, es mayor) a abandonar sus casas, sus raíces, sus costumbres, para hacerla urbanita, cuando no quiere , ni tiene por que serlo…?.  Pues eso son, para eso se crearon y por ello existen, desde hace 200 años,  las Diputaciones Provinciales.

Se puede argumentar, que eso lo pueden hacer otras Administraciones, la Autonómica o la Estatal, pero esto, lo dirá  quien no conoce, quien no vive en un municipio pequeño…. y a las pruebas me remito ( vease el abandono de estos, por desconocimiento y/o falta de voluntad política, en Comunidades Autonómas Uniprovinciales como Madrid, Murcia, Asturias, La Rioja… donde no existen las Diputaciones). Las Diputaciones, por su mayor cercanía y conocimiento de las necesidades de los pueblos, al nutrirse sus órganos de gobierno exclusivamente con representantes municipales ( alcaldes y/o concejales) y ser, de ordinario, sus empleados profesionales especializados en lo local, son las que asisten a las entidades locales a las que se deben, por disponer de condiciones muy superiores, tanto en calidad como por economía de recursos,  al resto de las Administraciones.

Que no obstante y ante la situación que atravesamos, sea necesario redefinir determinadas funciones, cometidos, competencias (llamenseles como se quiera) para evitar duplicidades y sobrecostes, no me cabe la menor duda que habría de hacerse, pero siempre con la mira puesta, en el destinatario final de todas ellas, el administrado, el vecino, el que en definitiva  paga con sus impuestos, todo el actuar publico y quiere por tanto que allá donde viva y quiera vivir, pueda hacerlo en idénticas o similares condiciones que el resto de los ciudadanos, cualquiera que sea la dimensión del núcleo de población, donde hubiera elegido y/o tuviera que vivir, y que sea entonces, la administración mas cercana, la que mejor conoce sus problemas, la que mejor y en mejores condiciones puede prestar los servicios que demanda, la que asuma aquellas funciones, cometidos o competencias y a partir de ahí, queda vía libre para que se pueda arrancar la motosierra...

En definitiva, …eso es..lo que es…, una Diputación Provincial para los municipios a los que sirve y para la masa de población que en ellos reside… y así, lo entiende, sin alardes de ciencia jurídica, que quedaría para otros foros, quien lleva como funcionario con habilitación de carácter estatal, más de treinta años al servicio de la Administración Local, administración pública ésta, que es sin duda, y por lo dicho y vivido, la más cercana al ciudadano.

5 Comentarios

  1. Sólo porque despapareciera el ayuntamiento de un municipio (por absorción o fusión) la población no tendría necesariamente que mudarse… Se entiende que el ayuntamiento absorbente o el resultante de la fusión prestaría los servicios públicos, ¿no?

    Lo que se comenta respecto a los municipios pequeños me parece, por lo menos en parte, razonable, pero las necesidades de esos municipios podrían atenderse a través de mancomunidades y otras figuras asociativas -que, por lo demás, ya existen, lo que sitúa el debate no ya en cuatro niveles administrativos, sino, por lo menos, en cinco- que tendrían más poder para reclamar ayuda y dinero a la CA correspondiente.

    Otra opción sería la que preveía la LBRL y no me consta que se haya llevado a la práctica, por lo menos en mi CA: que las Diputaciones gestionasen los servicios de competencia de las CCAA en el nivel provincial.

    En cualquier caso, entiendo que es una cuestión que no puede abordarse de la manera simplona y burda que se está haciendo. Por otra parte, el debate sobre la austeridad se ha desplazado de manera interesada hacia las CCAA y las diputaciones, cuando, hoy en día, serían mucho más discutible el interés social de parte importante de los gastos del Estado (defensa, empresas, fundaciones y demás entidades de la Administración paralela en número bastante mayor que el de las CCCA…)

  2. Cualquiera que se mueva en el ámbito municipal y de las diputaciones, tiene que ser consciente de que la mayor parte de estas están haciendo un papel importante apoyando a los municipios de la provincia. De esto son conscientes los ayuntamientos y las propias CCAA, sería bueno que se hiciera público.
    Yo no tengo interés de ingún tipo en esto (trabajo para la empresa privada), pero las visito con frecuencia y puedo dar fe de ello.

  3. No es lo mismo un papel importante que un papel bueno. Por ejemplo: alguien puede tener un papel importante dentro de la Banda ETA o en la preparación de un atentado.

    Igualmente, apoyar a un municipio puede ser algo nefasto, cuando lo que se apoya realmente es la «gestión» de unos cuantos caciques con su maraña de parásitos, chupopteros y palmeros, más que el interés público y las auténticas necesidades de los ciudadanos, que por cierto, nunca son preguntados al respecto. Solamente se les ofrece la posibilidad de votar unas siglas en las que aparece unos cuantos fulanos, previamente elegidos por otros , muchos de los cuales les son desconocidos. Pero jamás se les pregunta si están conformes: con el funcionamiento del sistema político, con la forma en que se realiza el Estado de Derecho, con los servicios públicos que se prestan, con la forma en que se reparten los recursos públicos o con la manera en que se atienden las necesidades sociales y se distribuyen los costes entre todos los implicados.

  4. Muy bien dicho Francisco Gonzalez,aqqui cuando un Alcalde,en su mayoria,accede al cargo se cree el dueño del cortijo y no hay nadie que ,ante los constantes ataques a la libertad de informacion y contrael dercho al acceso de los concejales a la documentacion,ponga en su sitio judicialmente a estos caciques y prepotentes.Ademas ALGUNOS d estos Alcaldes son a la vez diputados provinciales

Dejar respuesta