Peces para los improductivos

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Peces para los improductivosNo le des un pez a un pobre, enséñale a pescar”… No estoy exactamente de acuerdo, porque por desgracia hay gente tan pobre (sobre todo de países que siempre han estado en “crisis”) que necesitan peces urgentemente, por lo que deberíamos dárselos de inmediato, sin perjuicio de que después, además, también se les enseñe a pescar (sólo a los que no sepan, ya que “pobre” no significa “tonto”). Por eso la frase tendría más sentido si dijera: “No le des un pez a un vago, enséñale a pescar”. El presente comentario es una crítica del modus vivendi de una parte de los jóvenes españoles en la sociedad actual.

Hoy día –y el que quiera ver que el comentario encierra una crítica política además de social que así lo entienda (mi permiso tiene)- un joven español de veintitantos puede vivir perfectamente con la paga por desempleo y otras prestaciones paternas (“sociales”, del papá-Estado; y “familiares”, de los padres biológicos), sin mayor incentivo para trabajar. La tasa de desempleo de España es la más alta de Europa, pero eso no significa que no haya trabajo, sino más bien que muchos no quieren trabajar. Y es que muchos jóvenes estafan al sistema mediante un indigno círculo vicioso consistente en apurar hasta su límite los plazos máximos de la prestación… para aceptar un trabajo un minuto antes de que aquéllos expiren… Trabajar durante otro minuto… para luego coger la baja o regresar a la cola del paro y permanecer en ella, nuevamente, todo el tiempo posible. Se pueden pasar así años, hasta “peinar canas”. Esta deshonrosa picardía ya se empleaba antes de la crisis (AdC), pero ahora mismo se hace mucho más gravosa para el sistema. Hay otras ayudas, más o menos “justas”, como los beneficios fiscales, las subvenciones, otros “descuentos” como el Carnet Joven y, para los poquísimos que toman la iniciativa de abandonar el hogar paterno, ayudas para adquisición o arrendamiento de VPO. Yo no digo que haya que eliminar las ayudas, pero sí los elementos subversivos de las mismas. Si algo demostró el “romántico” régimen económico comunista es que la vaca del Estado, en un momento dado, se queda sin leche… De los impuestos de los pocos que trabajamos, y por mucho que nos los suban, no pueden salir tantas “ayudas sociales”. Éstas son necesarias sí, y están más que justificadas (constitucionalmente) cuando se trata de compensar (personas minusválidas) o retornar/recuperar (personas mayores) determinados estatus quo personales. Las prestaciones deberían ir destinadas exclusivamente a los sectores sociales en verdad más desfavorecidos y dignos de protección.

No es el caso, en mi opinión, de “tanques” de gimnasio de 25 años y 100 kg que se niegan rotundamente a estudiar y/o trabajar (coloquialmente “malotes”); ni el de “gogós” de 20 años que se sienten atraídas por los anteriores (sic “novias de malotes”); ni el de “hippies” trasnochados, esta vez de más edad y menos peso (35-40 años y unos 60 kg), cuya mucha menor corpulencia es debida a que no comen, sólo beben (y eso en el mejor de los casos). Todos ellos son igual de vagos, encontrándose en su salsa en un momento de recesión económica en el que, paradójicamente, se fomenta la desidia. Lo malo es que, por su juventud, un silogismo simple apunta a que el futuro es de los vagos… Y lo peor es que cuando la vaca se seque y, además, la vaca sean ellos (los cuales dentro de 30 años se supone que me tendrán que mantener a mi) pues… nada. Pero nada de nada. Antes: tumultos, desórdenes públicos, extremismo político y, esperemos que no, la posibilidad de una civil war. Y si piensan que exagero examinen las estadísticas, por ejemplo, de casos de violencia de género entre personas de menos de 25 años, y algunos sucesos relacionados con jóvenes acaecidos recientemente, por desgracia ya tristemente famosos. En fin, no todos son como el energúmeno despreciable que mató a Marta del Castillo , pero el bajísimo nivel cultural y moral medio de los jóvenes de hoy no es nada halagüeño.

Una de las pocas cosas positivas en relación con la juventud es la inmigración (controlada) y los jóvenes inmigrantes (con animus de “integrarse”), ya que muchos de ellos, quizá porque lo han pasado francamente mal, están que “se comen el mundo”. Tienen ganas y energía para madrugar, y trabajar mucho, y tienen el buen tino de dedicarse a los clásicos “oficios”, y menos mal porque si no nos quedaríamos sin fontaneros, electricistas, albañiles… y mecánicos de automóvil, para que arreglen los BMW descapotables de los mascachapas de 100 kg que, con nulo esfuerzo y desde la sopa boba (nunca mejor dicho respecto de tales bobos), han adquirido con el dinero de sus progenitores… O con su único dinero ahorrado procedente de un antiguo “curro” del que los despidieron el cual, ante la ausencia de otros gastos como comer, hacer la compra de la casa, o pagar impuestos (los cuales corresponden, per natura, a los padres), no podría ser empleado en otra cosa… salvo en anabolizantes y otras drogas de gimnasio… o de discoteca. Mucha juerga, pero más triste será la resaca.

7 Comentarios

  1. Me parece un artículo muy desafortunado. El hecho de que nosotros (y me incluyo) hayamos obtenido gracias a nuestro esfuerzo un puesto de trabajo fijo y bien remunerado no debe hacernos perder de vista el gravísimo problema de la falta de trabajo en este país y, sinceramente, creo que la juventud es la menos culpable (independientemente de que vayan al gimnasio, a la discoteca, a la biblioteca o a la Iglesia).

  2. Estimado J.

    El comentario no afirma de la juventud sea la culpable del problema del paro en este país. Más bien se señalan a otros, los que les dan la sopa boba. De lo que sí son culpables, pero no todos, ALGUNOS, es de conformarse con esa sopa, y de aprovecharse del sistema en la forma descrita. Y se aprovechan precisamente en el peor momento, cuando (como bien apuntas) dicho grave problema está alcanzando récords negativos históricos. Es un momento para aportar, no para exprimir la vaca. En definitiva se trata de una crítica social hacia PARTE de la juventud española, y aunque es un artículo de opinión se basa en hechos, por lo que sinceramente creo que es bastante objetivo.

    Un saludo.

  3. leyendolo te comento… entre la juventud hay de todo, por ejemplo mi pareja, con 29 años esta en paro por culpa de la crisis (trabajaba en RRHH, es licenciada en politicas, en una gran empresa que ha hecho dos ERES ya…) y creeme que esta deseando encontrar algo, lo malo es que no hay casi nada para ella (esto es, de lo suyo, RRHH) y esos jovenes si que creo que necesitan ayudas.
    Lo otros que comentas «malotes y novias de malotes», no les daba ni agua! no entiendo porque ellos tienen ayuda a alquiler, ayuda a VPO, grandes ventajas en el IRPF, etc… y yo, que he estudiado, me he sacado una oposicion, todos los dias madrugo y trabajo en el Ayuntamiento (con las responsabilidades que ello conlleva), no tengo ayuda a vivienda, ni desgravacion del alquiler en el irpf, ni posibilidad de acceso a vpo… y aun encima tengo que escuchar a la gente decir «que suerte tienes», ¡suerte no! esfuerzo que me ha costado, que yo cuando ellos estaban emborrachandose y metiendo mano a las «novias de malotes» estaba estudiando. (¡que desahogo decir todo esto!)
    En resumen, que hay que ayudar al que lo necesita, esto es, al que quiere ser parte de la sociedad y colaborar, no a los parasitos. Ojalá los politicos no fuesen tan «politicamente correctos» (por no decir «guays» siguiendo con el argot de los «malotes») y viesen que una cosa es ayudar y otra ser tontos.
    Enhorabuena por el articulo D. Victor.

  4. El artículo es muy bueno, y como siempre hace este autor critica de forma incisiva pero respetuosa y constructiva. Con el importante matuz de que NO TODOS LOS JOVENES SON IGUALES, matiz que creo que deja bien claro el comentario, yo iría más lejos: los que no quieran trabajar, a la calle. Ni el Estado ni los papás ni la Caridad. Mucha gente menos afortunada mataría por una oportunidad, y resulta que quien la tiene la desprecia impunemente. El otro día vino un joven «conflictivo» del pueblo a pedirle trabajo al Alcalde, y no saldría muy contento de la entrevista porque antes de salir de la Casa Consistorial nos dijo de todo, y peor que los insultos era que lo de que repartiésemos el dinero con él. Sí. No tengo otra cosa que hacer. Yo, que después de 6 años estudiando la oposición de Secretaria aprobé, y luego estuve otros tantos meses CON LA OPOSICI

  5. Amigo Víctor, has tocado uno de los problemas reales poniendo el dedo en el ojo. Habría tanto que hablar sobre el tema…Pero evidentemente eso no es lo políticamente correcto. Siempre es bueno matizar ya que nada es totalmente negro o blanco, hay muchas escalas de crisis y muchos factores a tener en cuenta.
    Felicidades por tu claridad.

  6. Bueno, si consideramos «joven» a un tío con entradas de 38 años…si consideramos vago a todo el que está en el paro menor de 40…y si consideramos que la juventud española entra en esas categorías MINORITARIAS de gandules citadas anteriormente…muchas suposiciones.
    Ah por cierto tengo 35 tacos y vivo de alquiler.

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