Protegerse del sol

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Protegerse del sol

Cada vez que presencio las campañas de prevención de la salud que se nos ofrecen en los medios de comunicación por encargo del Ministerio o Consejería correspondiente me viene a la memoria la letra de aquella canción de Serrat que decía “No hago otra cosa que pensar en ti…”. Y es que las últimas campañas que estamos presenciando son para nota, ya que no sé si realmente creen que es necesario hacerlas, en cuyo caso nos consideran a los ciudadanos algo retrasadillos o creen que no es necesario hacerlas pero a pesar de todo lo hacen porque algo tienen que hacer.

Me refiero a la estupenda campaña que ya se viene haciendo año a año (éste ya ha terminado gracias a Dios) en las fechas estivales, lanzada a bombo y platillo en anuncios en prensa, radio y televisión sobre lo malísimo que es el sol y las cosas que hay que hacer para evitar sus nefastos perjuicios. Hagamos un somero análisis del folleto con que este año nos ha regalado el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales –Secretaría de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad (creía que se trataba del Ministerio de Sanidad y cuando leo la letra pequeña me doy cuenta que no era así, pero me pregunto si es el Ministerio más adecuado…). Este folleto se ha hecho llegar a todos los Ayuntamientos. ¿Qué hacer con él…? Como los demás, acaba depositado en el mejor de los casos en un mostrador o en el escaparate-estantería de los folletos, estantería específica con la que, el que más y el que menos, se ha tenido que hacer para absorber revistas, folletos y publicaciones oficiales de todo tipo. 

Bien, en la parte  inferior del imprescindible folleto se hace constar como participantes en la campaña también a la FEMP, a la Cruz Roja Española y a Cáritas. Nada que objetar, puesto que estas instituciones sin ánimo de lucro, en realidad se apuntan al carro ministerial, lo cual no es nada criticable. El fin en sí mismo es bueno. Se vierten afirmaciones como: “Protégete del calor”. ¡Ah! Es verdad, probablemente nadie habíamos caído en el hecho de que no es bueno estar mucho rato a cuarenta grados aguantando la solana. Menos mal que nos lo han sugerido porque si no, pobres de nosotros. Así, además de recordarnos que nos protejamos, nos recuerdan que permanezcamos en la sombra y evitemos las horas más calurosas del día, que usemos sombrero, gafas de sol y nos pongamos cremas de protección solar; que bebamos abundante agua y que estemos en la estancia más fresca de la casa. Por fin nos indican un número de teléfono de 24 horas, supongo que para que podamos preguntar cosas, si estamos desesperados a cuarenta grados y para repetirnos lo que dice el folleto (supongo que no nos van a aconsejar que emigremos una temporadilla a Islandia). Nuestros abuelos debían ser unos genios cuando, sin que nadie se lo dijera, allá en el pueblo, dejaban las faenas del campo antes del mediodía, usaban el botijo, se bañaban en la alberca y se acostaban una apacible y reconfortante siesta en esas horas en las que el sol se muestra sin piedad.

Loable campaña pues que soportamos con la misma dignidad con que soportamos el mismo calor, a la que deseamos toda clase de éxitos. Vaya desde aquí mi más sincero agradecimiento al Ministro del ramo por su preocupación por nuestra salud. Pero ojo, si el año que viene no me advierten los peligros y me doy una socarrada solar, igual les pido responsabilidades por no advertírmelo.

1 Comentario

  1. Siento disentir Ignacio, a lo mejor para nosotros esas campañas sólo dicen cosas obvias, pero por ejemplo para la gente mayor puede que les sirva para recordar que hay que hidratarse o para los jóvenes inconscientes que se tuestan al sol en las horas más peligrosas «porque es cuando más moreno te pones». En el fondo son como las campañas de la DGT, acaso no es algo más que demostrado que el cinturón te puede salvar la vida y aún así el 29% de las muertes se producen debido a que la gente (adultos con cierto conocimiento) no se lo pone.

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