En la anterior entrada vimos que hay recursos tecnológicos suficientes para implantar la administración electrónica. Dicho de otra forma, si no arranca la administración electrónica, ni en el estado Español ni en la Unión Europea, no es por la falta del “recurso” de la tecnología. Hay mucho recurso tecnológico, pero si un ayuntamiento, una diputación provincial o cualquier otro ente público, una vez convencido de que hay una normativa “electrónica” que cumplir, tuviera que afrontar un proceso de implantación de la administración electrónica, ¿qué opciones tendría para conseguir estos recursos tecnológicos? A mi entender son tres las opciones:

-Contratar una de las soluciones tecnológicas que cualquier empresa del sector ofrece.

-Utilizar una de las soluciones tecnológicas que determinados entes públicos facilitan.

– Crear y desarrollar su propia tecnología.

De todas estas opciones hay un camino que, a mi entender, no se debe tomar. La administración pública no debería crear y desarrollar sus propias soluciones tecnológicas. Siempre hay excepciones, pero la regla general debería ser no emprender el camino de “inventar algo que ya está inventado” y de “invertir recursos públicos en crear algo creado y desarrollado con recursos privados”.

La regla general debería ser que los ayuntamientos, diputaciones y demás entes públicos se centraran en: cómo prestar con eficacia, eficiencia y economía sus servicios públicos, en formato tradicional y en formato “electrónico”, en cómo controlar y evaluar lo que se está haciendo y en actuar en consecuencia.

¿Cuántas empresas privadas están desarrollando sus propias aplicaciones informáticas?. Cualquier empresario sensato se centra en su “core business” y externaliza aquello que no aporta valor a su negocio. Cualquier empresario sensato contrata las soluciones tecnológicas que necesita con las empresas del sector, no invierte sus recursos en crearlas y desarrollarlas. En muchas administraciones se ha seguido el camino contrario. A mi juicio, dos son los hechos que han propiciado esta tendencia:

 1.) El fracaso en el que han acabado muchos de los contratos formalizados con los proveedores de soluciones tecnológicas.

2.) El aluvión de dinero que ha llegado vía los sucesivos planes aprobados para impulsar la implantación de la administración electrónica (“Plan Info XXI”, Plan eEurope 2000, Plan eEurope 2002, Plan eEurope 2005, “Ciudades Digitales”; “Ciudades Singulares”; “Ayuntamientos Digitales”; Plan de Acción sobre la Administración Electrónica i2010; … y hasta el 2º plan “E” indirectamente también destinó dinero para financiar actuaciones que tuvieran como objetivo dar cumplimiento al mandato de la Ley 11/2007, de 22 de junio.)

Estos dos hechos han propiciado que muchas entidades públicas se hayan encaminado a una especie de “autarquía” tecnológica en la búsqueda de la implantación de la administración electrónica. En el año 2013, este enfoque debería ser corregido y, a la hora de encarar la implantación de la administración electrónica:

1.) Aprender cómo se deberían contratar soluciones tecnológicas, qué cláusulas de deberían incluir en los pliegos y, luego, contratar las soluciones tecnológicas con empresas del sector.

2.) Utilizar la tecnología que se facilita para el cumplimiento de la administración electrónicas (la plataforma de contratación del Estado; SIGEM…). En el año 2013, los ayuntamientos, diputaciones y demás entes no deberían seguir creando y desarrollando sus propias soluciones tecnológicas porque:

– No le aporta ningún valor añadido.

– En términos generales, no tienen talento ni iniciativa para desarrollar algo equiparable a lo que hace el sector privado.

Así lo entendió la OECD en su informe “The Hidden Threat to E-Government: Avoiding large government IT failures” (Public Management Policy Brief -2001) cuando en su página 5 afirma que una de las razones del fracaso de la administración electrónica es la gestión de la tecnología cuando dice: “Most governments choose to procure large IT systems from private sector providers. The reasons are many and differ among countries and organisations,but include:

1.) competition between providers brings down the price of building systems;

2.) private sector providers are more innovative and have more qualified staff;

3.) the public sector should not produce what can be purchased from the private sector;

4.) the public sector should concentrate on its core business (which does not include building large IT systems).” Siempre hay excepciones, pero la regla general debería ser que la Administración Pública se centre en su negocio, que es prestar servicios públicos, y no en crear y diseñar aplicaciones informáticas, que es otro negocio y de otros. La tecnología que ofrece el sector privado es más innovadora y mucho más rentable que crear y desarrollar tecnología propia (cuidado con el “efecto estela”).

4 Comentarios

  1. Hola Guillermo,

    Estoy de acuerdo y además, añadiría a estas consideraciones, el hecho de que desarrollar software tiene un gran “tirón” en las organizaciones, pero no es el caso del mantenimiento. Nadie quiere mantener software. Solo se mantiene si hay un modelo de negocio detrás. Y solo es económico mantenerlo desde el punto de vista del comprador, si hay competencia. Y un software sin mantenimiento no tiene futuro. Y las administraciones tienen un futuro repleto de software. Eso es la administración electrónica. Y tal y como dice las normas de contratación, hay que tratar de prever todo el ciclo de vida de las compras, y en el software el ciclo de vida debe incluir los 10 ó más años de mantenimiento que hay que soportar.
    Un saludo a todos,
    Manuel

  2. Hola Guillermo:

    En primer lugar me presento, soy Iñigo Sanciñena, Gerente de Animsa, una empresa pública 100%, propiedad del Ayuntamiento de Pamplona (78%) y unas cuantas EELL locales de Navarra (más de 130). Después de leer tus dos últimos artículos, me gustaría hacer alguna puntualización porque efectivamente en algunas de tus apreciaciones puedo estar de acuerdo pero en otras no.. Nuestra idea de negocio es desarrollar para todas y el grado de modernización existente en Navarra es muy alto. Me encantaría que nos conociéramos de forma que pudieras tener otra imagen sobre el sector público, al menos, en lo que a nuestro negocio se refiere.
    Muchas gracias, un saludo

  3. Hola Iñigo, lo primero agradecerte tu comentario y tu opinión, siempre valiosa, por el simple hecho de aportar otro punto de vista.

    Yo opino desde mi conocimiento y experiencia, desde lo que veo, leo y siento (a través de la red) sobre el problema de la implantación de la administración electrónica.
    Sé que en bastantes sitios se optó por crear organismos o empresas para esta necesidad y supongo que sitios habrá en que los recursos invertidos estén rindiendo su fruto (por ejemplo en el País Vasco, tienen algo similar al frente de la cual está Jaime Domínguez, Izempe,…).

    Es más estoy seguro, aunque no conozco la experiencia, que el Ayuntamiento de Pamplona estará haciendo bien sus deberes (conozco a Francisco Javier Vázquez Matilla, letrado del Ayuntamiento, y sé que en gestión electrónica de contratación estáis dando buenos pasos, partiendo de la gestión de expedientes, la firma electrónica…)

    También sé que al frente del Ayuntamiento hay un gerente que, además de ser compañero de colegio, lo debe estar haciendo bien.

    Así que buena dirección, buenos medios,…, en fin, que como estamos relativamente cerca, igual un día me voy a conocer todo lo que estáis haciendo y a aprender ( y a comer, que esa tierra se come estupendamente).

    Dicho todo esto, creo que en los tiempos en los que estamos y como planteamiento estratégico, la Administración se debe ir centrando en lo suyo, en su negocio, y dejar este negocio a los del sector.

    Bueno Iñigo, gracias por tu opinión. Un saludo y seguimos en contacto.

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