Mejores prácticas

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Las multinacionales, así como muchas empresas locales, utilizan la técnica de las mejores prácticas. Best practices si tu interlocutor es un aficionado a los anglicismos de los que prefiere hacer un coffe break, en lugar de parar para el café.

En cualquier caso, en inglés, en español y en el resto de los idiomas, esta técnica busca identificar ejemplos de acciones que han funcionado de manera positiva, para tratar de reproducirlas, si se dan condiciones similares.

Está técnica es muy positiva, en cuanto evita tener que descubrir la rueda todo el mundo, bastando con que uno la haya utilizado para que los demás le copiemos sin rubor. Lógicamente no estamos hablando de espionaje industrial ni de violentar la protección de las patentes, sino de evitar esfuerzos inútiles en reproducir en múltiples ocasiones procesos idénticos para experimentar el éxito o el fracaso. Si se logra identificar algo que funciona, copiémoslo.

En el mundo empresarial, en el que tanto se recurre a las empresas de consultoría, las consultoras elaboran su propia lista de buenas prácticas, las cuales van identificando al estudiar los procesos de sus clientes pata hacer sus diagnósticos. Después, al ganar un nuevo cliente y ver sus carencias y necesidades, están en disposición de sacar un listado de buenas prácticas que le podrán servir para mejorar.

Ahora la pregunta, ¿qué impide utilizar esta técnica en los Ayuntamientos? Nada y mucho. Nada lo impide, pues en realidad muchas veces se intenta copiar y no hay obstáculo legal para ello. Pero hay muchos reparos, pues los Ayuntamientos tienen estructuras muy diferentes, por tamaño, capacidad presupuestaria, dotación de personal, situación regional, etc. y, sobre todo, por limitaciones políticas. En primer lugar, el dogmatismo político impide reconocer que una iniciativa del adversario pueda funcionar, ¡faltaría más!, ¡al enemigo, ni agua! Por otra parte, cuando se copia, se suele hacer de modo vergonzante, sin mencionar el origen de la iniciativa. Finalmente, todavía no se ha extendido suficientemente en la Administración Local la cultura empresarial.

Nos parece de sentido común que se generalice esta técnica en las Administraciones en general, y en las Locales en particular. Pero es fundamental hacerlo de forma correcta, pues para el buen funcionamiento de la copia no basta con reproducir lo copiado, sino que es imprescindible que se haga de forma que también dé resultado positivo en la ocasión copiada. Para ello es fundamental que las circunstancias o condiciones en que se aplica la misma medida sean análogas. Téngase en cuenta que no se trata de experimentos de laboratorio, por lo que la repetición nunca será exacta, siendo por ello importante analizar qué cuestiones pueden ser relevantes y cuales no para alterar el resultado a obtener.

Por otra parte, hay circunstancias sobre las que no tendremos capacidad de influir, que son ajenas a lo que hagamos. Por ejemplo, nuestra capacidad de influir sobre la climatología se limita a nuestra aportación para luchar contra el cambio climático, pero no nos permite cambiar la tormenta por el sol radiante. Por ello es esencial analizar las condiciones ambientales, pero sobre todo procurar acondicionar las que sí podemos controlar para que influyan en el resultado final.

Cuando ante un fracaso se hace un análisis y todas las circunstancias que han determinado el fiasco, se está condenado a repetir el mismo. Si por el contrario logramos identificar cual de las acciones propias ha podido influir en no obtener el objetivo, cambiando esas variables quizás logremos cambiar el resultado.

Si nos fijamos un poco ya podemos observar la aplicación de buenas prácticas en el entorno de las Administraciones Públicas, pero lo que tenemos que ser conscientes es que cualquier Ayuntamiento puede, e incluso debe, tratar de reproducir los logros de otros que puedan estar a su alcance.

Por lo expuesto, se recomienda la búsqueda de mejores prácticas de la Administración Local, siendo valioso el testimonio que quienes hayan participado, a cualquier nivel, en la aplicación de las políticas de éxito compartan sus experiencias.

En realidad, lo de copiar se viene haciendo desde tiempo inmemorial. Lo que hace falta es no practicarlo de forma vergonzante y mirando de reojo al vecino, sino hacerlo de manera abierta, pero sistematizada, estudiando los casos, documentándolos, fijando los requisitos, verificando, etc.

1 Comentario

  1. El discurso de las multinacionales en la utilización de las mejores prácticas es un engaño. Porque las multinacionales han sido y son las principales depredadoras.
    Y no, no parece del sentido común que se generalice esta práctica en la Administración Pública si no se determina previamente las diferencias entre lo público y lo privado. Y no, no es una cuestión de dogmatismo político ni maniqueísmo o de creer que la cultura empresarial sea la solución en la Administración Pública. Pero claro es más cómodo imitar para evitar mayores esfuerzos que ir en búsqueda de nuevos caminos. Más la determinación de lo público por lo privado es el origen de la actual crisis. Por ello ¡Rescatemos lo público!

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