Aunque oficialmente todavía queda tiempo para el inicio de la campaña electoral, eso es una ficción jurídica y llevamos ya semanas debatiendo propuestas 100 por 100 electorales. Lo bueno de esta situación para los Partidos Políticos es que como todavía no estamos en campaña se pueden lanzar ideas, que si no gustan, como Groucho Marx, tengo otras… Así algunos juegan a los tests de prueba y error y van depurando el programa definitivo.

Por ir haciendo boca hemos dado un vistazo a las propuestas de los que se presentan como cuatro candidatos principales de cara a las elecciones del próximo 20 de diciembre y vamos a tratar de hacer una valoración, desde el punto de vista estricto de la Administración Local.

Empezando por el Partido Popular, actual gobernante, encontramos que en su Web todavía no aparecen las propuestas del nuevo programa. Básicamente la información está enfocada a través del retrovisor, dando cuentas de los logros de la legislatura. Concretamente la Administración Local no merece un capítulo propio, sino que se engloba dentro del apartado “Administración Pública”, dentro del que encontramos el titular “La Reforma de las Administraciones Públicas ha conseguido un ahorro de total de más de 30.000 millones de euros”, bajo el que se incluyen referencias a que la “El PP asegura que la reforma Local ayudó a sanear los Ayuntamientos y garantizar los servicios públicos” o que “El PP destaca que la reforma de la Administración ha generado un ahorro de 20.200 millones de euros”.

Pasando al Partido Socialista, también se muestra respetuoso con el tiempo de campaña electoral oficial y aún no aparecen sus nuevas propuestas. Buceando en la Web oficial encontramos en su valoración de la legislatura pasada el suspenso radical a la reforma local operada por el PP: “El PSOE y la mayoría de los partidos de la oposición con representación parlamentaria, han acordado sumar sus fuerzas en los ayuntamientos para hacer algo que, nunca se ha conseguido hacer antes en España: Que los ayuntamientos acudan al Tribunal Constitucional para pedirle que paralice y anule una Ley, concretamente la Ley de reforma de la Administración Local que el Gobierno del PP ha aprobado, a golpe de mayoría absoluta, en contra de todos los de fuera de su partido e incluso algunos de los que están dentro de él”.

Podemos en su página oficial parece incluir ya el programa y bajo el epígrafe “Propuestas” encontramos la “Presentación del Programa del Cambio”, el cual se estructura en “215 medidas para un proyecto de país”. Pero, nuestro gozo en un pozo, pues se trata del programa autonómico, para las pasadas elecciones de mayo. Desde el punto de vista de la Administración Local se podría echar en falta la ausencia de propuestas para las elecciones municipales, pero ha de tenerse en consideración que en las mismas Podemos no concurrió como partido, sino integrado en plataformas locales con otras formaciones u organizaciones, mediante coaliciones o agrupaciones electorales. Dentro de las 215 propuestas las menciones al mundo local son esencialmente previendo la colaboración municipal con otras Administraciones en temas de servicios sociales y una llamativa medida 205: “Creación del Plan de Derechos Humanos, que esté fiscalizado y supervisado por la sociedad civil y que garantice la dignidad de todos los centros de detención, en especial los calabozos municipales, los centros de menores y las dependencias judiciales”.

Ciudadanos es el partido más madrugador a la hora de airear sus propuestas electorales, dentro de las cuales nos ha sorprendido incluyendo medidas claramente focalizadas en la Administración Local. Destaca la propuesta, dentro del apartado “Administraciones Públicas”, de “Fusionaremos y suprimiremos Ayuntamientos cuya población sea inferior a 5.000 habitantes”, retomando la vieja aspiración de dimensionar adecuadamente nuestros municipios. Para tranquilidad de todos no pretende hacerlo manu militari, como propugnaba el malogrado proyecto inicial de la LRSAL, sino implementando “un plan de fusión y supresión de Ayuntamientos con poblaciones inferiores a 5.000 habitantes”, lo que da idea de hacerlo por la vía del beneficio versus penalización, vulgarmente dicho palo y zanahoria, y oyendo a los interesados.

También anuncia C’s “Suprimiremos las Diputaciones provinciales”, desarrollado como “Instaremos al Gobierno del Estado a la supresión de las Diputaciones Provinciales, como estructuras que suponen duplicidades administrativas y competenciales con las Comunidades Autónomas y su finalidad no es mejorar los servicios al ciudadano, sino fomentar la partitocracia”. Tampoco es nueva la propuesta y todo lo que sea eliminar duplicidades innecesarias nos parece positivo. Pero se está obviando la labor asistencial o sustitutoria, efectiva y necesaria, de numerosas Diputaciones respecto a Ayuntamientos sin capacidad de atender servicios mínimos. Si la supresión es posterior a que la labor de las Diputaciones sea innecesaria, bienvenida sea, pero para ello hará falta antes, dimensionar adecuadamente los Ayuntamientos, en nivel de población y sobre todo financiero. Y también resultará imprescindible que algunas Comunidades Autónomas de verdad ejerzan esas competencias que se supone se duplican.

Otra propuesta de C’s es la que enuncia como “Suprimiremos los Consejos Comarcales”, que se especifica en “Suprimiremos los Consejos Comarcales e impulsaremos la creación de consorcios que permitan mancomunar la prestación de servicios municipales”. Respecto a la supresión de las Comarcas como organizaciones intermedias entre el Ayuntamiento y la Provincia, habrá voces más expertas en la materia, pero mis referencias son que en ciertos sitios funcionan bien. Si se trata de eliminar realmente duplicidades o de frenar veleidades por el hecho diferencial, bueno será, pero un dicho bastante prudente dice “lo que funciona no lo cambies”. En cuanto al impulso de consorcios para mancomunar, no nos queda claro si es con ánimo de que las Comunidades Autónomas pastoreen los servicios mancomunados (recordemos que en la propuesta ciudadana se suprimen las Diputaciones y Consejos comarcales) o se trata de una confusión entre la figura del consorcio (que admite la asociación entre entidades de diverso tipo, no solamente Municipios) y la de la mancomunidad (fórmula asociativa que agrupa solamente Municipios).

Hay otras iniciativas de interés local (retribuciones de cargos públicos, trasparencia, administración electrónica…), pero la que destacaríamos por encima de todas es la de “Apoyaremos una nueva Ley de Financiación Local que asegure a los Ayuntamientos la suficiencia económica para la necesaria independencia económica de los municipios”. Que así sea.

No hay comentarios

Dejar respuesta